Tiempos de mudanzas que ciegamente
pasan dejando un rastro de agonía.
El pan de cada día, sufrimiento,
que no calma ni el vino ni las drogas.
Carne abusada, mente enloquecida.
Sin tregua, sin descanso, sin final...
Por fe, mentiras de verdad vestidas.
Por esperanza, ilusiones vanas.
Por amor, el insaciable fornicio.

No hay comentarios:
Publicar un comentario