Busco el silencio como el sediento el agua.
Y me sumerjo en la oscuridad completa.
De fondo laten segundos de reloj.
Inspiro a fondo y oigo el silencio puro.
Por la oscuridad y el silencio a Dios.
Todos los humanos tienen el suyo.
El mío es el que anima el alma del mundo.
Creo en el alma más que creo en el cuerpo
El cuerpo enferma, se debilita y muere.
El alma muda al lugar que ganó en vida.
El curandero del pueblo primitivo
ya creía en el alma y en la trascendencia.
El hombre moderno ha matado a Dios,
para seguir creyendo en ídolos viejos,
vestidos con ropas de última moda.
Marciales, Saturnales y Bacanales.
¿Qué hay de moderno en justificar las guerras?
¿Qué novedad es esconder los secretos?
Comer, beber y fornicar ¿Eso es nuevo?
