Una y otra vez los hombres necios
se dejan embaucar por los tiranos,
que con miedos y mentiras los dominan.
Alarmas de catástrofes a todas horas:
machaconas, amenazantes, atronadoras.
Y mientras hacen las vidas invivibles.
Carestía y explotación para los débiles.
Y cada vez más enfermedades
del cuerpo de la mente y del alma.
Ya piensan los tiranos por todos.
Y hacen lo que ellos quieren
diciendo que es lo que quieren todos.
Militantes hartos de guerras ruinosas
rompen filas, se agarran de los hombros
y dan vivas a La Paz y a la amistad.
Humanos descarriados del rebaño,
desengañados de un sistema despiadado,
serán la mayoría en pocos años.
Templan los fuegos de la juventud
con la experiencia de la vejez
y aún creen en la libertad y en la justicia.
Las derrotas les han hecho más sabios.
Resistentes de todas las causas nobles
siguen proclamando su esperanza y su fe.