jueves, 13 de noviembre de 2025

Renunciación

 La voluntad de Dios solo se hace cuando la voluntad humana se extingue. La voluntad humana más generosa y desinteresada es solo una sombra de la Luz de la Realidad Divina. La renuncia a los frutos de la acción es la última renuncia, la que abre la puerta de la liberación. Imagina un cielo todo cubierto de nubes, imagina cómo se van disolviendo y cómo cada vez se ven más claros de azul. Imagina que todas las nubes han desaparecido y el cielo es la única realidad. Las nubes son el ego, creciente en los ignorantes y menguante en los buscadores de la Verdad. Cuando el ego desaparece totalmente los buscadores alcanzan el nirvana. 

 

 

El pan de la poesía.

Las palabras son la harina con la que se  hace el pan de la poesía y la emoción del poeta es la levadura.  

Poeta es el que es capaz de expresar las emociones más sublimes con las palabras más bellas

y las emociones mas infernales con las palabras más feas.

jueves, 30 de octubre de 2025

Las meditaciones de cada día

   Triste, disgustado y cabizbajo

pesimista,  temeroso y asustado

salí al campo para olvidar mi sufrimiento.

  ¡Estaba tan claro el día!

Las montañas desnudas me miraban

de espaldas subiendo una cuesta.

No me volví a mirarlas.

  Apesadumbrado recordaba

el tiempo en el que en este mismo camino

me satisfacía recitando 

los atributos de Dios.

  El pacífico, el armonioso, el sanador.

  El verídico, el libertador, el justo.

  El bello, el gracioso, el simpático. 

  El complaciente, el reluciente, 

  El AMOROSO.

  El rocío del otoño reflejaba el sol.

  La ribera del arroyo moribundo

olía a menta silvestre.

  El cadáver de un conejo a medio pudrir

escondido entre el pasto seco.

  Las últimas mariposas  esperan la muerte

volando solitarias y escondiéndose.

  Del pavor al éxtasis en un pestañeo.

  Con el corazón encogido, hipando 

como un niño castigado sin culpa.

  ¡Pero era tan claro el día!

  Con el corazón henchido de alegría

como un poeta raptado por su musa.

  El cielo era de un azul impoluto.

  Miré al sol, cerré los ojos

y vi colores que no eran de este mundo.

  En el azul purísimo una esfera de luz

transitaba lentamente por el más alto cielo

Estaba contemplándola 

cuando paró de pronto

y alumbró una hija.

  Una lluvia tan diminuta

como imaginarse pueda

caía cuando salí a pasear al campo.

  La última niebla se disipaba.

  El cielo era de un uniforme color gris.

  Ensimismado y cabizbajo andaba, 

cuando llamó mi atención un madroño,

que tenía frutos maduros y flores nuevas.

  Y un arcano se me desveló de súbito.

  Pensé en Dios, en Jesús y en los arcontes.

  Pero seguía perplejo y confundido. 

  Subía la cuesta temeroso y asustado,

cuando de pronto pensé,

que no hay fruto que no llore su flor,

que un fracaso puede valer más que un éxito,

y que un desengaño puede enseñarte la verdad.




  



  

  

  

viernes, 26 de septiembre de 2025

Desde las hondas entrañas palabras para sordos de alma

 Pena y dolor por una humanidad que se reduce a animal. 

El hombre desalmado no siente el sufrimiento de los otros.

Solo, de sus egoístas designios, propiciatorias víctimas.

Nada más que carne mortal  con deseo  siempre insatisfecho.

Su mente en todo tiempo buscando enemigos que asesinar.

Imaginan las peores torturas y las muertes más viles.

Y rabian como perros devorados por su sed insaciable.

Se afligen con los bienes ajenos y con sus se males gozan.

Hipócritas que dicen lo que no piensan por las apariencias.

Y hacen con disimulo lo contrario de lo que predican.

¿Habrá suficientes justos para abreviar el fin de los tiempos?

¿Llegará pronto la hora o habrá que esperar mayores males?

¿Más guerras, más hambrunas, más peligros, más angustias, más miedos?

 









domingo, 7 de septiembre de 2025

Piedrahíta, Béjar, Alba de Tormes, Plasencia, Yuste, Hervás, Termas de Montemayor y un paseo por el oeste de la Sierra de Gredos

    El viajero se levanta con dolor de cabeza y vacío en el estómago, de humor negro. La viajera sueña con una araña de luz más sorprendida que inquieta. Desayunan ligero y se acomodan en el coche rumbo a Ávila entre extensos bosques dehesas y urbanizaciones por carreteras casi desiertas en la dos direcciones. Llegan a la autovía y toman dirección norte. Montañas al este y al oeste. De pronto, a su izquierda, una cruz  de granito, imponente, la más grande del mundo. A su derecha Navacerrada y Peñalara. Sin ver siquiera la amurallada y misteriosa Ávila, con su íntima catedral románica y gótica y sus conventos renacentistas, con la luz de santa Teresa iluminando calles y plazuelas solitarias, se dirigen a Piedrahita. Al sur se ven cada vez más cerca los altos montes de Gredos en los que aún quedan pequeños nevaros entre las grietas altas. Águilas y más águilas. Y dehesas y más dehesas de viejas encinas rechonchas.

   Piedrahita es un pueblo que esconde una muralla de mas de un kilómetro, paralela a un río llamado Corneja que nace en los altos de Gredos y en dirección este a oeste va a hacerse uno con el Tormes que a su vez lo hará con el Duero. Los viajeros no tienen la suerte de verlos, pero dicen que en las fuentes del Corneja aún se pueden ver truchas salvajes en sus transparentes aguas. El pueblo tiene trazas medievales, adaptado al accidentado terreno. Su plaza principal es quadrilonga, de medianas dimensiones con pórticos de distintas épocas y estilos. Piedrahita es un pueblo que nunca ha sobrepasado los dos mil habitantes, pero que tuvo importancia  estratégica en la Edad Media y el Renacimiento. En el nació el segundo duque de Alba y primero que obtuvo del emperador Carlos V la preeminencia sobre todos los duques. En los Países Bajos todavía, cuando se quiere asustar a los niños se dice que viene el duque de Alba. Trescientos años mas tarde otro duque de Alba, éste de ascendencia inglesa, escogió Piedrahita para construirse un palacio al estilo del siglo XVIII con sus jardines correspondientes y su gran estanque. Un palacio soportado por los siervos del gran duque. La que más aprovechó el palacio, sobre todo en los veranos que son más frescos que en Madrid, fue la duquesa de Alba que pintara Goya, vestida y desnuda. El gran pintor aragonés la acompañaba en muchas ocasiones junto a otros nobles que cultivaban las ciencias, la filosofía y la política. La guerra de la Independencia acabó con la techumbre del palacio en el suelo y la mayoría de sus muros derruidos. Un Alba del siglo XX lo reconstruyó y hoy se puede ver gris, gris, gris, dominando el pueblo. Los viajeros suben hasta el final de los jardines y luego bajan y se adentran en un pueblo de casas con escudos y blasones, bastantes de piedra y bien construidas. En la plaza mayor una fuente que se repite en distintas proporciones por las plazuelas. Al final de la quadrilonga una iglesia castillo de tres naves iniciada en románico mudéjar, continuada en gótico y finalizada en barroco. Demasiado grande para un pueblo tan pequeño, pero con mucha nobleza feudataria del gran duque. Los viajeros pueden verla totalmente llena de gente. Castilla profunda.

   Con una cierta pena dejan atrás Piedrahita y se dirigen a Béjar, pueblo en el que paran para comer y no ver otra cosa que una cruz de cemento con una espadaña integrada en la parte superior del eje vertical. Un adefesio. Están cansados y deciden dejar Béjar para otro día. Su deseo es llegar a Hervás donde han reservado una habitación por cinco noches. El paisaje montañoso les anima. El cansancio les dura el tiempo de una siesta de dos horas tras la que deciden conocer el pueblo con la judería más antigua y más grande de Europa. A poniente se alzan una torre y una iglesia sobre la colina más alta de los contornos. Tan protegidas están que parece fortaleza. A ella se dirigen. No tardan en llegar a la explanada frente a la puerta de la Iglesia, desde la que pueden admirar al oeste las montañas de la Peña de Francia. La fachada, entre renacentista y barroca no carece de sencilla belleza. Salen de la explanada por una ancha bóveda de cañón y ese encuentran con una pareja con la que se ponen a hablar. Él es maestro de música y ella de infantil. Se han conocido en su primer destino luego de sacar las oposiciones y se han enamorado. El viajero, que ha sido maestro, les dice que ha sido muy feliz en su trabajo y que tienen suerte de tener la vocación que tienen. La mujer se ofrece para sacarles una foto y sin que se den cuenta aparecen en cinco fotos con las montañas de la Sierra de Béjar al fondo. Luego de charlar un rato, los jóvenes maestros abandonan la fortaleza mientras los viajeros le dan una vuelta completa a la que llaman con la bella advocación de Santa María de Aguas Vivas. 

  Vuelven los pasantes a la calle principal de la Judería y bajan por ella con tranquilidad saludando a los que suben y bajan y parándose a charlar con las paisanas que se distraen viendo el ir y venir de gente que nunca ha visto. A la derecha y especialmente a la izquierda las callejuelas son cada vez más estrechas hasta que llegan hasta la que dicen que es la calle más estrecha del mundo. Los viajeros la comparan con las de la Judería del Barrio de Santa Cruz de Sevilla y concuerdan en que esta se lleva la palma. La estrella de David aparece por todos lados y en variados materiales. El pueblo por este lado confina con el río Ambroz en cuya corriente se mojan los pies y hacen abluciones. Lejos de estar cansados los viandantes se sienten eufóricos y siguen su paseo hasta otra iglesia, que fue parte de un convento que hoy es un hotel.

  Los viajeros no pierden la costumbre de levantarse a las siete. Salen para buscar un bar donde desayunar pero se pasan media hora callejeando hasta que abren el primero. A las nueve están saliendo de Hervás en el coche. Disfrutan del verde paisaje por la carretera paralela al embalse de Baños que pertenece a la cuenca del Tajo. Traspasado el puerto de montaña bajan a la cuenca del Duero. El bosque deja paso a la dehesa, que alcanza su perfección en los alrededores del pueblo de Guijuelo una de las cuatro denominaciones de los mejores jamones de cerdos de pata negra de España. A poco tiempo, a la derecha contemplan las azules aguas del pantano de Santa Teresa en el río Tormes. La dehesa ralea y aparecen diversos y bien cuidados cultivos de regadío. Y al final, Alba de Tormes.

  Alba es del Tormes en lo geográfico, que en lo espiritual es Alba de Santa Teresa. Teresa de Cepeda y Ahumada, nieta de judío converso, es una de las cuatro únicas doctoras de la Iglesia Católica junto a Catalina de Siena, Hildergarda de Bingen y Teresita de Lisieux. En su tiempo las tres primeras fueron acusadas de locas y herejes. Santa Teresa había nacido en Ávila y muerto en Alba.

  Los viajeros se orientan hacia las iglesias, conventos y casas solariegas que miran al Tormes desde lo alto. El monasterio de las madres carmelitas descalzas fue el octavo monasterio fundando por la santa en el año 1571. La iglesia y el convento actual nada tienen que ver con los originales. En los siglos siguientes el sencillo conventículo se ha transformado en un monasterio altivo donde los mejores talladores de piedra de la escuela de Salamanca erigen estatuas de santos y guerreros y adornan los muros con medallones, escudos y blasones. 

  Santa Teresa tuvo una vida fuera de lo corriente. De familia hidalga rica pasa su infancia en el campo rodeada de primos y hermanos. Lee libros de espiritualidad y sueña con Tierra Santa. En el fondo su voluntad la inclina a la sencillez y al silencio, pero no puede desprenderse de su apego al mundo y a sus diversiones. Aunque al principio su padre no quiere, acaba consintiendo que su hija entre en un convento en Ávila. Más que un convento aquello parecía una residencia de señoritas con sus criadas las más pudientes. Cerca de doscientas mujeres que entran y salen, solas o acompañadas. Teresa no es una excepción y pasa tiempo con su hermana Juana en el convento y con toda su familia en las posesiones campestres. Sus siete hermanos varones fueron pasando al Nuevo Mundo. 

  Inesperadamente entra en crisis. Tiene turbia la mente y frío el corazón. Su cuerpo comienza a dar muestras de debilidad. Los médicos no encuentran remedio y su familia recurre a una curandera. Tiene dolores por todo el cuerpo y acaba paralizada completamente. Entra en coma y es dada por muerta. Ya tienen hechos los preparativos para el entierro cuando su hermano Lorenzo, que aún no ha emigrado, nota que ha movido un dedo de la mano derecha. Ha pasado cuatro días en como profundo. Cuando despierta no hay lugar en su cuerpo que no le duela ni enfermedad que no haga en ella residencia. Pero el mayor de sus sufrimientos es el miedo a la muerte.

  Pasa cuatro años de recuperación muy difíciles que finalizan con un episodio místico extraordinario. A partir de este momento comienza una vida de peregrinajes que no terminará hasta su muerte. Corría el año 1562. Ya tiene 47 años. Tiene encuentros con san Pedro de Alcántara que la anima a hacer su primera fundación, el convento de San José en Ávila. Tiene todos los permisos en regla, pero el concejo municipal expone que ya hay demasiados conventos. Teresa va de su convento de toda la vida a su nueva fundación a expensas de las disposiciones de los poderosos. Después de muchos dimes y diretes Teresa consigue establecerse en su fundación por cuatro años en los que escribe las constituciones por las que se habían de regir todas las futuras fundaciones.

  17 conventos de carmelitas descalzas y 18 de carmelitas descalzos, con la estrecha colaboración de San Juan de la Cruz. Siempre de acá para allá. De Ávila a Toledo, de Toledo a Granada para volver a Ávila y marchar a Valladolid. De Soria a Burgos y de Burgos a Murcia. Muchas veces andando junto a los carros en los que llevan, ella y sus monjas, sus pertenencias. Vida de gitanas, siempre a la caridad de señores de alcurnia y blasones. Pero la santa no cede al imperio del mundo. A ella lo único que la ocupa es su crecimiento espiritual y el de sus hermanas. Muere en Alba de Tormes 26 años después de su primera fundación. En este tiempo, además escribió sobre su vida, sus fundaciones y su camino espiritual. Obras que pasaron a la historia, junto a las de su amigo San Juan de la Cruz, como las cumbres más altas de la literatura mística europea de su tiempo.

  Alba de Tormes, solar de la familia más noble de España, es sobre todo el pueblo en el que murió Santa Teresa. Conventos e iglesias remiten a una mujer que poco faltó para que fuera declarada santa en vida. Los bellos conventos e iglesias, joyas de la arquitectura y escultura de la escuela de Salamanca, están llenas de recuerdos de la santa andariega. Hay reliquias de ella por todos los rincones. Su cuerpo incorrupto fue troceado a su muerte en cientos de pedazos. Pelos, dientes, mano, brazo, corazón... que la gente comenzó a venerar como milagrosas y que se repartieron por toda la península ibérica.

  Andando sin rumbo, los viajeros se topan con unos ábsides románico-mudéjares de inquietante belleza. Buscan la entrada a la iglesia y cuando la encuentran sale a recibirlos su cuidadora que les cuenta de pe a pa su historia y su contenido. Luego los deja entrar para que ellos solos vayan descubriendo los cambios que se fueron introduciendo en ella para adaptarla a las necesidades y gustos de los tiempos.

  Lo primero que impresiona a los viajeros son los dos grandes arcos que en el siglo XIV eliminaron las dos naves laterales del templo románico mudéjar original. En todo su volumen, la iglesia resulta más grande y más luminosa. A la derecha, centrando un sencillo retablo renacentista,  hay una pintura de un Cristo atado a una columna muy llamativo, especialmente por la coloración de la columna. Durante un tiempo se atribuyó al Divino Morales pero hoy se descarta totalmente su autoría. No está claro quien lo pintó pero de lo que no hay duda es de que es una obra del mejor arte. 

  Más adelante hay un cuadro de una Virgen con el Niño rodeados de angelitos con una paloma sobre la corona y dos mujeres asidas a su manto. Tiene encanto, pero mucho menos que la escultura en piedra pintada de una sencilla mujer, sin corona, sosteniendo a un niño de pie, con la mano izquierda, que a su vez sostiene con la misma mano una esfera gris. El vestido de la mujer es dorado. Los dos sonríen. Puro románico.

  Siguiendo la visita encuentran otra Virgen con Niño pintados en dorado y carmín. El Niño tiene un libro en la mano izquierda y está sentado en el regazo de su Madre. El Niño parece que tuviera cuarenta años. La Madre, que tampoco tiene corona, enseña la palma de la mano derecha en señal de saludo. Cautivadora escultura. Puro gótico. 

  De espaldas a uno de los ábsides se localiza la obra más singular y enigmática de la Iglesia de san Juan de Alba de Tormes. La cuidadora les ha dicho que es un apostolario bizantino, que es el único que se ha encontrado en España y que ha sido exhibido en una de las itinerantes Edades del Hombre que divulgan en  distintas ciudades y pueblos grandes de Castilla y León lo mejor del arte sacro de la zona a través de los tiempos. También les dice que ha estado expuesto en Amberes y ha sido admirado por decenas de miles de personas. Los viajeros, impresionados, no saben qué mirar, más bien se sienten mirados por 26 ojos de piedra.

  En origen estas figuras de tamaño humano estaban colocados bajo el arco de la entrada principal. El pétreo conjunto conserva apenas unos restos de pintura. Todos tienen barba como en los apostolados románicos y góticos, pero su expresión no es la misma y parecen claramente menos elaborados y más sencillos. Todos están descalzos menos Jesús que está calzado. Sólo san Pedro, que tiene unas llaves, san Juan que tiene un libro, Santiago que tiene una concha, y san Pablo, pueden ser reconocidos. San Pablo no aparece en ningún apostolado románico o gótico de la península ibérica. Además hay otra prueba de la singularidad bizantina de este conjunto. Todos los personajes están sentados mientras que en el románico y en el gótico están de pie. No se hartan de mirar y remirar el conjunto. Les parece hipnótico. Están tan saturados de admiración que apenas se fijan en las bellísimas esculturas y retablos que se diseminan por los muros de la Iglesia.

  A la salida, la cuidadora les repite que han visitado un auténtico museo por un euro. Los viajeros bajan a un mirador sobre el Tormes en un pequeño parque arbolado y fresco. El tiempo pasa lento. Aunque es escasa su hambre se dirigen al bar más antiguo de la plaza mayor y piden una cerveza con una ración de torreznos. Como aún faltan dos horas para que abran el castillo-palacio de los duques de Alba pasan el tiempo distraídos mirando a la poca gente que pasa por la plaza. 

  - ¿Tú sabes llegar?

  - Pongo el GPS.

  - ¡Ya veremos!

  Echan a andar en dirección este. El calor aprieta y la mujer se queja. Cuando ya llevan un buen rato caminando al sol se dan cuenta de que se han perdido y que no están haciendo otra cosa que dar vueltas sin sentido.

  - ¿No funciona la maquinita?

  - No me aclaro.

  - Al final lo más fácil es preguntar.

  El hombre pregunta a una mujer con la que se cruzan y ella los orienta perfectamente. 

  La fortaleza de los duques de Alba está en todo lo alto del pueblo. Sólo queda en pie una torre circular fuertemente amurallada. Del resto de lo que fuera uno de los castillos más grandes de España solo quedan ruinas. El terremoto de Lisboa y la guerra de la Independencia contra los franceses dejó sola la gran torre a la que los viajeros suben junto a un grupo grande de turistas por una espectacular escalera de caracol. En todo lo alto hay una sala circular en cuya cúpula y muros hay pintadas escenas de batallas y motivos mitológicos con colores desvaídos por el tiempo. En el centro de la cúpula las barras blancas y celestes de los Alba.


  Al día siguiente los viajeros se dirigen a Plasencia. Aparcan en una calle escondida cerca de la muralla medieval y andando, en poco tiempo, siguiendo las indicaciones de un hombre del lugar, se plantan en la plaza del Ayuntamiento, en cuyo recinto hay un mercado de frutas, verduras y otros comestibles. Los precios los mismos que en Madrid. 

  - ¿Adónde vamos?

  - A las catedrales.

  - ¿Sabes dónde están?

  - Ya las encontraremos.

  Andando por calles estrechas y silenciosas acaban en la catedral nueva de Plasencia. Nada más entrar el viajero se ve sorprendido por un cuadro de un san Cristóbal cargando al niño Jesús a través de un río de aguas transparentes. En este caso más que el arte le sorprende el signo. San Cristóbal es el protector de los viajeros. Orientados por la cuidadora de la catedral nueva entran en una sala en la que destaca un artesonado pintado en colores rojos, naranjas, blancos y azules, con decoraciones geométricas y vegetales. Se sorprenden al ver una obra tan singular, con toda seguridad pintada por un morisco. Y es que Plasencia fue mora y fue cristiana. Setenta torreones tenía la muralla que rodeaba la ciudad, lo que es señal de su importancia estratégica entre los dominios castellano-leonés, portugués y almohade.

  No por menos grandiosas que las de otras catedrales no son menos bellas las dos fachadas de la catedral nueva, obras de Gil de Ontañón y Gil de Siloé, los arquitectos más señeros de finales del siglo XV  y principios del XVI. Los viajeros salen de la catedral nueva y vuelven a entrar para ver en su interior un retablo portugués dorado y celeste, aunque lo que más les llama la atención es el juego de nervaduras de la bóveda y en especial de la cúpula, que partiendo de un círculo central deriva 16 nervios entre los que se abren en su parte más ancha 16 ventanas. Esta labor de nervaduras góticas es un destacado ejemplo de la pericia de sus constructores. 

  La mujer sigue las indicaciones de la cuidadora y el hombre va de acá para allá, sorprendiéndose ambos a cada paso. Ya no saben en qué catedral están. En un momento se juntan para mirar una escultura de piedra muy desgastada de una figura femenina que sostiene una rueda sobre el pecho. 

  - Esta escultura no es ni románica ni gótica ni es de la Madre de Jesús.

  - Estoy de acuerdo. Seguro que es más antigua

  - Es la representación de una diosa precristiana con la rueda de la vida.

  Siguen deambulando cada uno atraído por las obras de arte que les salen al paso.

  - Mira mujer. Este cuadrito es un auténtico Divino Morales. Nadie tan dramático como él entre los pintores de su tiempo. 

  - Es horroroso.

  Aquí un retablo renacentista con pequeños cuadros rebosantes de color, y más allá una gótica María con el Niño, con cara de viejo, en brazos. Entran juntos en un pequeño claustro con una fuente de piedra en medio. La arquería del claustro es muy variada y son especialmente llamativos los arcos más antiguos. En un capitel de uno de estos arcos hay esculpida una escena en la que tres monstruos humanos sostienen una serpiente con los dientes. Vuelven los diletantes a admirarse con la bóveda de la catedral nueva y sus juegos de complejas estructuras de nervios de piedra. En uno de los ábsides hay un grandioso retablo que llega al techo De Gregorio Hernández.

  Un poco cansados salen al pórtico de la catedral vieja, románico de transición al gótico, muy sencillo, con su pequeño rosetón cubierto de blanco alabastro. Los dos han perdido la noción del espacio y del tiempo y caminan despacio entre viejos palacios y pequeñas iglesias. Con la cabeza llena de arte paran a comer en el primer sitio que encuentran y se dirigen de nuevo al coche por una calle estrecha donde un par de policías hablan con un mendigo borracho. Cuando llegan a la plaza del Ayuntamiento el hombre señala a la mujer a un muñeco autómata que corona un campanario.

  - Le llaman el abuelo Mayorga por el nombre del pueblo del relojero que a mediados del siglo XVIII lo fabricó. 

  Sin apenas darse cuenta están al lado de la muralla. En dos minutos dan con el lugar donde tienen aparcado el coche. Se montan y se van.

  - ¿A qué hora abren Yuste?

  - ¿Tú estas segura que quieres ir?

  - Eso hemos planificado.

  - Si todo va bien llegamos a las cuatro y media. Abren a las cinco.

  La mujer agarra el volante no sin antes poner el GPS.

  - No está funcionando.

  - Tira adelante y ya encontraremos alguna señal.

  La mujer conduce por carreteras desconocidas hasta que por fin encuentra una señal a Yuste.

  -¡Qué bien niña!

  - Bueno. Esta carretera es muy estrecha y tiene muchas curvas, tenemos un trenecito detrás.

  Atravesaron un bosque de Quercus que al poco se tornó dehesa. A lo lejos, por un momento pudieron ver un par de pueblecitos blancos en la ladera sur de la sierra de Béjar. Cuando se acabaron las curvas serpenteantes se adentraron en una zona de huertas de no gran tamaño finamente cuidadas. Árboles frutales variados junto a cultivos de hortalizas de temporada.

  - Ya hemos entrado al valle del Jerte en la comarca extremeña de la Vera. Estamos llegando a Jarandilla. Seguro que encontramos indicaciones a Yuste.

  Subir de Jarandilla a Yuste por una carretera estrecha que atraviesa un frondoso bosque les costó algo más de un cuarto de hora. Ningún coche los adelantó y ninguno se cruzó con ellos. Aparcaron a unos cien metros del monasterio. A la sombra del silencioso bosque esperan a que abran.

  El viajero hacía ya mucho tiempo que quería ver Yuste y tenía demasiadas expectativas sobre el lugar al que había ido a morir Carlos Quinto de Alemania y Primero de España y de las Indias y emperador del Sacro  Imperio Germánico, el hombre más poderoso de su tiempo. Cansado física y mentalmente, Carlos era presa de enfermedades sin cuento. No había mal que no sufriera. Los médicos y curanderos a los que recurría lejos de aliviarlos los enconaban. Tenía a su disposición la mejor silla mecánica de su tiempo ideada y fabricada por sus ingenieros para aliviar al menos un poco sus dolores de gota. Para traer la mejor agua de las fuentes de las montañas Juanelo Turriano de Cremona, el más conocido de sus ingenieros había dirigido las obras de un sistema de canalización tan sencillo como efectivo. El emperador pasaba los días rezando mientras esperaba ardientemente la muerte. El monasterio no le pareció que tuviera nada especialmente llamativo. Una sencilla iglesia gótica y habitaciones sin apenas adornos. Ni obras de arte, ni alfombras, ni tapices. 

  

  Acaban de dar las nueve de la mañana cuando la pareja de viejos ya está a las puertas de lo que llaman el bosque de Béjar, que resulta ser el capricho de Francisco de Zúñiga, duque de Béjar y de su señora Guiomar. Un capricho digno de un gran duque. Al este un bosque, viejo y espeso, rico en manantiales de agua,  alimenta una artística fuente de piedra que a su vez llena un gran estanque en cuyo centro hay una islita artificial en la que se erige un templete que parece sacado de un cuento de las Mil y una noches que uno imagina  que de un momento a otro va a empezar a elevarse en el aire. En este espacio, jugaban los duques y sus invitados, a veces de día y a veces de noche. Barquitos de diversos tamaños, formas y colores intentaban moverse al ritmo que marcaba la orquesta que tocaba en el templete. Agua que se derrama en cuantiosos caños que riegan la segunda terraza, que fuera huerto y jardín. En el tercer nivel un bosque cerrado en el que se podían cazar ciervos y jabalíes en semi libertad. Inspirado en los palacios de recreo de los nobles italianos del siglo XVI, la posesión de los duques de Béjar es una buena muestra del renacimiento tardío en España. Lope de Vega y Miguel de Cervantes eran asiduos en las demostraciones artísticas que los Zúñiga alentaban y sufragaban. 

  Continuará..... 

  


  

  

  

sábado, 12 de julio de 2025

El Amor es la llave

El Amor es la llave que abre las cerraduras de todas las puertas.

El Amor mueve los más pétreos corazones y los atrae a Sí.

El Amor es una llama de Luz que ilumina las tinieblas enteras.

El Amor provee a los amantes de paciencia fortaleza y templanza.

El Amor calma todos los vientos, y muda los ocasos en auroras.

El Amor es el nombre de Dios y nadie lo puede pronunciar en vano.



domingo, 6 de julio de 2025

Estación de Trasbordo

  Las   gacelas triscan alrededor del pozo de las lágrimas ardientes,

que el gnóstico vierte a todas las horas, en cualquiera de las estaciones

en las que su alma muere a este mundo, y vive en la cercanía de Dios,

reflejado en la incomparable Belleza de la Virgen Inmaculada.                                                             

  Espacio y tiempo se extinguen en un fulgor que hace Una todas las luces.

  El purísimo fuego que en su temblor emana todos los arcos iris.

  Escucha la música de más allá de las esferas y contempla las perfectas formas,

con el oído y los ojos sutiles que viven en los cuerpos de gloria.

  Los que conocen la Verdad se anonadan ante el Misterio desvelado.

  La Magia de la búsqueda, del encuentro y de la pérdida de la Amada.

  No esperes el destino que no conoces. Obra bien con todos y reza.

  Cuando toda esperanza se esfume y toda fe se disuelva. Amor,

orbe de gozos: Salud, Paz, Armonía y suprema Felicidad.

  Pero si antes no has creído ni esperado, Amor nunca encontrarás.

  Esta vida es un crisol de alegrías y de penas y Tu el orfebre 

que con ellas forja las joyas de la gloria de los fieles del Amor.

  Todos los signos del universo y todas las letras de los humanos

en caóticas vorágines y en ordenados desfiles vuelan por un cielo rubí.

   Las dudas amenazan al gnóstico y las certezas al ignorante.

   ¿Me amaste de verdad o lo fingiste? Tú, Señor y yo, payaso triste.

   ¿Acaso no fue todo más que un desvarío de la mente juguetona?

   Somos materia moviente, pensante, sintiente,  soñante y meditante.

   Nacemos materia, y morimos materia. No hay más mundo que este mundo.

   Todo lo creado es originado por un creador no creado.

   Lo increado  no existe ¿Cómo podría ser creador lo inexistente? 

   Todo es orden y todo es caos. Todo es permanente y todo es cambiante.

    El que cree saberlo todo nada sabe. El que cree nada saber, sabe.

    Sabes que morirás pero ignoras en qué punto del camino será.

    En un momento cualquiera, en una circunstancia cualquiera, llega

sin heraldos que toquen trompetas, timbales y tambores al unísono.

    Vieja bruja vestida de negro de los primeros sueños infantiles 

que te persigue, y que por más que corras siempre acabas prisionero.

    Para siempre, no tengas dudas, idealista ignorante que crees en Dios.

    De la nada nada aparece. La energía y la materia son eternas.

    Esperando la otra vida se te pasa la única vida que es esta.

    No es verdad que materia y energía  sean eternas. Hubo un big bang. 

    Antes de la gran explosión no había espacio ni tiempo ni leyes científicas.

    Este mundo y todos los mundos son un chasquido de los dedos de Dios.

    Cuando llegué al oasis las gacelas habían escapado al desierto.

    Y en lo más hondo del corazón la mas honda de las desesperaciones.

    Aullé como un lobo, rugí como un león, bramé como un toro. Grité

como un hombre que acaba de perderlo todo cuando iba a ganarlo todo.

    Me dormí, y en mi sueño todas las gacelas bailaban junto a mi cama

    Sus miradas encendían en mis ojos un fuego de luces y colores.

    Y sus cantos en mis oídos sonaban como músicas ancestrales.

    No hay flores en este mundo que exhalen aromas tan puros y fragantes

    Ni gusté sus labios ni toqué sus muslos tersos ni sus pechos enhiestos.

    Nada me dicen ya las flores, las aves, las montañas y los paisajes.

    Las maravillas de este mundo han dejado de extasiarme en su belleza

    Huyo de penas y de alegrías, hastiado de una vida que no es vida.

    Me jalan las tierras de la frontera, donde habitan Santos y Profetas 

con sus cuerpos de Luz, resplandecientes, y sus almas humanas divinas.

    Las palabras dicen de Ti, como las frías cenizas dicen del fuego.

     

    

    


              

  

  

  

  


  

  

 

 

 

lunes, 16 de junio de 2025

El rostro femenino de Ti

    Tu recuerdo me habita en todo tiempo, y no hay lugar en el que no me habite tu recuerdo.

    Me duermo pensando en Ti. Eres la dueña de mis sueños y la guardiana de mis anhelos.

    Me conoces mejor que yo me conozco, y me guías por montañas abruptas y por desiertos.

    Siempre estás en mi, pero yo no te poseo, y de mis lágrimas y mis suspiros me alimento. 

    

El sueño de Dios es Amor

   Adán el Fugitivo, se alejó de la voz de su Amo, y buscó reposo en la cueva de los Desvelos.
   Huía de un mundo del que había sido expulsado por amar a Eva la Tentadora, la Única mujer.
   Adán el Fugitivo y Eva la Tentadora, enlazados para siempre jamás, se amaron en la oscuridad.
   Fuera del Paraíso, por fin libres como dioses. Pero la otra y el uno no dejaban de pensar en el Paraíso.
   La luz del sol, que los abrasaba, era una chispa, comparada con la  aquel otro Sol, que habían perdido.
   Una nostalgia triste y pesada invadía el rincón más oculto de sus corazones batidos por la pasión.
   En el idioma de los suspiros se hablaban los amantes de sus hondas penas y de sus efusivas alegrías.
   Pensaba Adán, si en verdad había escuchado la voz de Dios, o solo la de uno de sus ángeles mensajeros.
   Eva a su vez pensaba si fue la serpiente que le habló o fue la voz de un genio ardiente de su interior.
   Si el que Es no nos hubiera creado no existiríamos, pero sin nosotros en esta tierra no habría nadie.
   El puso la semilla del Amor en nuestro ser más íntimo, para que nos amemos como nos ama El.
   Memoria viva de un mundo sin espacio y sin tiempo, ubicuo y eterno, antes de todo pronombre.
   Sueños de Dios son todos los mundos, y en ellos, nosotros esclavos de un destino, que muda y muere.
   Pensar lo que no puede ser pensado, y sentir lo que puede ser sentido, nos ponen en el rastro del Amado.
   Cuando Lo buscas se esconde y cuando tú te escondes te busca. El Amor es el misterio definitivo.
   Tú, el Único, el Generador de Todo. ¿Por qué me maldijiste? ¿Qué esperabas de un hombre de barro?
   Tú, de Maravillas y Prodigios Hacedor. ¿Por qué me maldijiste? Solo soy la mujer del hombre de barro.
   ¿Cómo podrías Tú, Amor y Misericordia, maldecir a los hijos que hiciste a tu imagen y semejanza?
   Revela tu Secreto a tus hijos y a tus hijas que te imploran, los labios en la tierra, a todas las horas del día.
   Os fue dicho muchas veces que no cabe en todos los mundos y cabe los corazones de sus fieles.
   Cada ser humano hallará lo que libremente ha buscado en esta vida. Solo los Amantes hallaran el Amor.
   Por Amor se atraviesan desiertos solitarios donde acechan los tigres salvajes y por Amor se llega a Ti.

   
   
    
   
   

jueves, 12 de junio de 2025

Momentos mágicos

 Hay tiempos que se graban como rayos sobre la enhiesta roca, dejando hondas marcas en la memoria.

 Dias de martirio, para el cuerpo y el alma, que reaparecen pasados muchos años, intensos como entonces.

 Minutos que son horas, horas que son días, días que son meses, meses que son años, años que son vidas.

 El cuerpo y el alma en sus delirios se proyectan como halcón sobre su presa sobre el definitivo misterio.



jueves, 15 de mayo de 2025

De iglesias cristianas y de papas católicos

    Dos mil años en la historia de la humanidad. Nació pobre y se hizo rica. Por el camino, diez de los doce primeros apóstoles asesinados cruelmente, y tras ellos decenas de miles de mártires masacrados para solaz de la Roma mas corrupta. La fe en un dios hecho hombre que había muerto en una cruz para salvar a la humanidad entera les había dado fuerzas para ir cantando hacia la misma pasión y muerte que su maestro. Esa fe, acompañada de la esperanza en un inminente Juicio Final y en un amor fraterno inconmensurable.

   Acabadas las persecuciones, los emperadores romanos terminaron aceptando el cristianismo como religión del Imperio. La iglesia aún no es iglesia, sino iglesias: Roma, Constantinopla, Cartago, Éfeso, Corinto, Atenas, Zaragoza, Jerusalem... Cada una con su obispo, sus clérigos y sus feligreses. Aunque les unía la misma fe en Jesucristo tenían entre ellas múltiples diferencias en lo teológico, en lo ético y en lo moral. No sería ninguno de los obispos de estas ciudades el que escogería el emperador Constantino como consejero sino al cordobés Osio que consiguió de su patrón una ley que permitía liberar esclavos a las iglesias del imperio. 

   Osio es el máximo valedor de la unidad de las iglesias y el que redacta el Credo aprobado por el primer concilio de Nicea, convocado por San Dámaso, que tenía por amanuense a San Jerónimo, que fue el primer cristiano que tradujo la Biblia al griego. Osio intenta calmar los ánimos de  las dos grandes facciones que representan dos teologías. No es para nada edificante ver darse de puñaladas en Alejandría a los seguidores de Arrio y a los de san Atanasio. Los antiguos oficios sacerdotales del imperio desaparecen y sus oficiantes buscan acomodo en la nueva iglesia.

   Entre la caída del último emperador romano y la expansión del Islam, la Iglesia, concilio tras concilio, va afianzando su doctrina, contra los restos gnósticos, maniqueístas, pelagianos, priscilianistas, arrianos y otras sectas menores. El credo de Nicea no se impuso con mansedumbre, al contrario, los herejes son perseguidos y eliminados violentamente. San Agustín, antiguo maniqueo, convierte el cristianismo en una religión fatalista marcada por el pecado original. La religión de Jesús en este punto ya ha sido vestida con ropas que le son ajenas.

   Olvidada la promesa de la inminente llegada del final de los tiempos, los cristianos más cercanos al ideal evangélico se retiran a lugares apartados, primero como ermitaños, más tarde como cenobitas y al fin, con San Benito de Nursia, como monásticos. La importancia religiosa, política, económica y social de los monasterios cristianos es extraordinaria. En ellos se deposita toda la cultura de su tiempo. Los monasterios son como pueblos autosuficientes que disponen de todo lo necesario para vivir sin pagar impuestos. La alianza de la Iglesia con el poder político le trajo este tipo de ventajas.

   Los monasterios se extendieron por toda Europa y fueron la vanguardia de la evangelización de anglosajones, germanos y por último escandinavos. El movimiento monástico fue tan largo y tan profundo que se extendió hasta el siglo XIII. Las órdenes de Cluny y del Císter construyen rosarios de monasterios en Francia y en la península ibérica al tiempo que la Iglesia dependiente directamente del papado erige catedrales románicas y góticas y las adorna con esculturas y pinturas, al servicio de la fe. A Dios por la belleza. En una época violenta e insegura la iglesia ofrece paz, refugio y seguridad. Buenas noticias.

   Carlomagno se hace nombrar emperador por el papa León III y se compromete a ser el protector de la Iglesia. Durante un tiempo las relaciones entre el poder político y el religioso son de colaboración y ayuda  mutua, pero los emperadores del Sacro Imperio Romano Germánico invaden poco a poco competencias eclesiales hasta el punto de nombrar obispos. Fue la guerra de las Investiduras. Aunque en un primer momento es el emperador el que impone su voluntad y la iglesia se somete de mala gana, al final el monje Hildebrando, como papa Silvestre II, pasada más de la mitad del siglo XIII, decide separarse de un estado que les quita parte de su poder. Duraría poco tiempo la rebelión.

   Las Cruzadas vuelven a unir los intereses de la Iglesia y los poderes temporales, en ese momento representado por los reyes de Inglaterra, Francia y Germania. Desde la mentalidad del siglo XXI es difícil  entender un fenómeno tan singular. Una fe fanática combinada con ansias de poder, búsqueda de fortuna, redención de penas o simple gusto por la aventura va dar fuerzas a los cruzados para tomar Jerusalén. Por el camino el saqueo de Constantinopla que va a agudizar los problemas entre la Iglesia de Roma y la Iglesia oriental que a corto plazo va a dividir la Iglesia en dos, la ortodoxa y la católica.

  En Europa reaparece el maniqueísmo, que en su momento de mayor esplendor extendía su influencia  desde el Pacifico hasta el Atlántico, mezclado con ideas gnósticas no extinguidas del todo. A esta herejía que se propagó por el sudeste de Francia y la Lombardía se le llamó catarismo. El mismo papa que había predicado la cruzada contra los musulmanes la predica aún con mas ardor contra los cátaros. San Bernardo de Claraval y Santo Domingo de Guzmán predican en los territorios rebeldes, pero sus resultados son muy escasos. La represión sangrienta tampoco da resultados. Luego de cuatro siglos de luchas, dos centenares de herejes son enterrados vivos como cierre de una disidencia extraordinariamente popular en su momento.

  En los límites occidentales del catolicismo, en las islas Británicas, surge la primera herejía que anticipa el protestantismo. El monje Wyclif  escribe y sermonea contra los pecados del papado de Roma, contra su rapacidad, su orgullo, su prepotencia y su lujo a costa de los impuestos de los britanos pobres. Las ideas de Wyclif son también precursoras del anglicanismo. Herederos de este monje puritano son los husitas de Europa Central que tienen la desgracia de tener que luchar al mismo tiempo contra los poderes políticos y los de la Iglesia. Luego de mucha sangre derramada, Hus, su cabecilla acaba en la hoguera condenado por el concilio de Constanza.

  El papado es un desastre total. Por una parte están los que aceptan someterse al poder temporal y por otra los que defienden el poder superior de la Iglesia Católica. La brega viene de lejos, del enfrentamiento de los güelfos, partidarios del papado y los gibelinos, partidarios del Imperio. El inmenso poeta Dante fue un conspicuo gibelino. Las consecuencias se hicieron esperar, pero al final llegaron en forma de cisma. El papa de Aviñón contra el de Roma. Cualquiera que se quiera hacer una idea de cómo fueron aquellos años no tiene más que visitar las mazmorras de los papas de Aviñón. En lugar de amor fraterno, tortura y cadenas para el enemigo.

  Que el papado fuera una cueva de bandidos no significa que lo fuera toda la Iglesia Católica. San Francisco de Asís, ya en el siglo XIII, después de pasar una parte de su juventud en las fiestas y los lujos, luego de un viaje a Jerusalén, vuelve para hacerse pobre y dar ejemplo de un cristianismo humilde al servicio de los humildes. En poco tiempo Italia se llena de monasterios franciscanos. Como los franciscanos no plantean disidencias doctrinales ni señalan de palabra los vicios de la Curia, el papa no tiene reparos en aprobar sus reglas y aprovecharse de su ejemplo entre la plebe. No escasean las santas místicas y para ejemplo baste nombrar a las beguinas, mujeres solteras y viudas que dedican sus vidas al estudio, la escritura de obras piadosas y la ayuda a los necesitados en las mismas entrañas del Sacro Imperio.

  La Iglesia ha degenerado tanto que de predicar la pobreza pasa a predicar la riqueza. El papado no solo quiere competir con el poder civil sino que quiere superarlo y para ello proyecta el mayor templo palacio de su tiempo, San Pedro de Roma. Y no tiene pudor en vender el cielo. Indulgencias para el otro mundo a cambio de dinero para este. El pueblo protesta y un monje agustino apellidado Lutero se pone al frente de la rebelión. Aunque el papado lo persigue para matarlo, los nobles alemanes lo protegen. Grave contradicción. Los campesinos van a la guerra contra los nobles y Lutero no solo les da la espalda sino que apoya a los poderosos que lo han librado de la muerte. Decenas de miles de muertos malditos por Lutero. 

  En Inglaterra el octavo Enrique también se rebela contra el papa de Roma. No hay diferencias doctrinales y la disidencia se limita a hacer del rey el papa de Inglaterra. Tomás Moro, el primado de la Iglesia de Roma, aparte de censurar el proceder del rey, quiere cambiar la sociedad. Alguien habla de él como del primer socialista. En su Utopía predica una vuelta al cristianismo primitivo. Un cristiano tan valiente como inteligente que acaba perdiendo la cabeza bajo el hacha del verdugo del rey. Mejor suerte corrió Calvino que sigue las doctrinas de Lutero, de forma aún más radical que el monje agustino. En el fondo no es mas que un puritano consecuente que vive pobre y muere pobre, creyendo firmemente en la predestinación, la piedra angular del protestantismo primero.

  La reforma luterana y la calvinista se conocen en Francia desde el primer momento. Los franceses están hartos de papas y acogen con entusiasmo las nuevas doctrinas en especial el calvinismo. Al estado francés al principio no le preocupó demasiado, pero pronto empieza a cambiar el cuento y los principales protestantes hugonotes son encarcelados, torturados y quemados en la hoguera. ¿Dónde quedaba el amor a los enemigos? Guerras, odios, rencores, venganzas... durante varias décadas. El enfrentamiento religioso sumió a la mayoría de la población de Francia en la miseria, una población que ya no sabía qué creer.

  En España la Reforma encontró un muro de hierro en los reyes Habsburgos, que se colocaron al lado del catolicismo. Carlos V y su hijo Felipe II imitaban a Carlomagno. Pero con mucho más poder. Para demostrar quién mandaba, las tropas españolas del emperador saquean Roma y se burlan del papa y de los cardenales  durante varias semanas. Ahora es el emperador el que elige al papa que le conviene, uno que haga lo que él quiera. Pero Carlos V es un político de mucho alcance y muy bien aconsejado. De él parte la idea de un concilio que mejore la iglesia y la libre de los rapaces comportamientos que habían provocado la Reforma.

  El concilio de Trento fue primero un intento de acercar posturas entre católicos y protestantes, pero la intervención de las grandes potencias europeas lo demoraron en muchos momentos. En Trento se reunieron en la primera sesión del concilio apenas veinticinco obispos y tres superiores de órdenes religiosas. Los teólogos y obispos españoles fueron sus mayores impulsores. En España cardenales como Cisneros y obispos como Fray Hernando de Talavera ya habían implementado medidas correctoras de los abusos en sus territorios y se habían preocupado por la formación de los clérigos y por el orden en la administración de los sacramentos. No todo estaba podrido en la Iglesia Católica.

  Los teólogos españoles de Salamanca no se arredraron ante las continuas interrupciones del concilio ni ante los cambios de opinión de tres papas, y aprovechando los días lograron aprobar sus convicciones doctrinales contra los protestantes y sus medidas tendentes a purificar una Iglesia que se había enfangado durante mucho tiempo en la exclusiva búsqueda de todos los pecados capitales. Puede decirse que en Trento la iglesia se re-inventó cómo se había re-inventado en Nicea más de mil años atrás. A Osio de Córdoba sucedía Melchor Cano de Cuenca como alma del Concilio. 

  El concilio de Trento es primero conservador y luego reformista. El credo de Nicea es lo primero que se aprueba. La doctrina no cambia. La segunda proposición que se aprueba es la de fijar la Biblia traducida por San Jerónimo en el concilio de Nicea como canon de las Sagradas Escrituras. Nada de interpretaciones particulares. El tercer asunto que se debatió fue el del pecado original. Contra los reformados que sostenían que los niños no tenían pecado original el concilio se declaró creyente en que el pecado original  afectaba a todos los nacidos. El cuarto asunto es el de la justificación. Frente a justificación por la fe de los protestantes, el concilio afirma la justificación por la fe y las obras. Después reafirma los siete sacramentos  y a instancias de los españoles ordena la inscripción de estos en libros. Acomete una reforma monástica con la que se pretende acabar con el concubinato de los clérigos y la acumulación de poder por parte de los abades. Y al final del Concilio se aprueba la supremacía del Papado.

  Las guerras de religión continuaron en tono menor, lo que no quita que una Inquisición cada vez más poderosa siguiera persiguiendo y llevando a la hoguera a los practicantes de otras religiones y de alguna de las variantes del protestantismo. Una minucia comparada con la guerra de los Treinta Años que involucró a todas las grandes, medianas y pequeñas potencias europeas. Alemania vio su población masculina reducida a la mitad y Austria y bohemia a la mitad. Todos contra los Habsburgo y todos contra todos. El triunfo de la muerte frente al pan de vida del carpintero de Nazaret.

  El Renacimiento, en su expresión filosófica y teológica, se manifiesta en la difusión de las ideas de los clásicos griegos y romanos. Aunque la mayoría de los pensadores renacentista se mueven por el filo del precipicio de la herejía, algunos se precipitan en él y son perseguidos y quemados vivos. Giordano Bruno, el más original de todos es condenado a muerte y llevado a la hoguera por sus ideas. Otro ejemplo más del amor al prójimo que practicaban el papado y sus secuaces de la Santa Inquisición.

  Pero la Iglesia Católica, después del fortuito encuentro de Colón con América, iba a expandirse de manera extraordinaria en poco tiempo. Empezaremos por los doce apóstoles de la Nueva España. El superior general de los franciscanos había convencido al papa para enviar doce de los suyos a evangelizar  los territorios dominados por los mexicas y conquistados por Hernán Cortés. El General de los franciscanos ya los tenía elegidos. Eran doce hombres que acababan de fundar un monasterio ejemplar en un oculto lugar del norte de Extremadura. Todos ellos pobres, sabios y santos.

  Media docena de años después de que Cortés derrotara a los mexicas con la colaboración de las tribus subyugadas por aquellos, doce franciscanos arribaron al puerto de Veracruz, y descalzos atravesaron las sesenta leguas que les separaban de Ciudad de México donde les esperaba Cortés, que ya había demostrado sus extraordinarias dotes militares, políticas y psicológicas. Con arrojo temerario había destruido los ídolos bebesangres y comecarnes de los mexicas y los había sustituido por cruces e imágenes de la virgen María. Entre la tierna y amorosa madre de Jesús y los dioses siempre sedientos de sangre y hambrientos de carne humanas había mucha diferencia. Cortés con su inteligencia política se dio cuenta de que la religión era la columna central del poder de los mexicas y la derribó.

  No lo tuvieron fácil los doce apóstoles franciscanos entre indigenas recién salidos de la antropofagia y capitanes y soldados españoles ansiosos de poder y riqueza. Hicieron todo lo posible por moderar las ansias de estos últimos con paciencia y perdón. Con los indigenas actuaron con el ejemplo. Estos los apelaban motolíneas que en su idioma quería decir pobres. Acostumbrados a temer a los cada vez más ricos capitanes y soldados de Cortés y al propio Cortés, tomaron a aquellos hombres sencillos y pobres como sus protectores. En un primer momento se valieron de los dibujos y el mimo para explicarles la doctrina cristiana, pero muy pronto los franciscanos aprendieron el idioma de los indígenas y pudieron catequizarlos en su propia lengua. Nada que ver con Paulo III el papa de la familia de los opulentos Farnesios. Trigo y cizaña.

  Dos décadas más tarde se quiso repetir la evangelización de la Nueva España en el Perú. Mercedarios, franciscanos, dominicos, agustinos y jesuitas mandaron la mejor de su gente. Pero antes que nada tuvieron que intentar pacificar a los dos bandos en los que se habían dividido los soldados españoles: los partidarios de Pizarro y los partidarios de Almagro. Habían llegado con la intención de evangelizar y se veían envueltos en una guerra civil. Francisco Pizarro ejecutó a Almagro a garrote vil y luego lo decapitó. Poco más tarde Pizarro era asesinado por sus enemigos. Cumplido el destino de los guerreros, a los predicadores del evangelio no les fue difícil ganarse la voluntad de los indigenas que igual que en la Nueva España se sentían protegidos por ellos.

   A partir del siglo XVII lo que hoy son los EEUU y Canadá fueron tierra de promisión para los protestantes y católicos de toda Europa. El catolicismo se extendió por los dominios franceses e irlandeses y el protestantismo por los de nórdicos, alemanes, ingleses y escoceses. Desde muy pronto, los no católicos se dividieron en dos grandes congregaciones, la de los protestantes primitivos, puritanos, y la de los evangélicos, más abiertos en lo moral. Los franciscanos españoles ya en el siglo XVIII establecieron misiones en la mitad sur de California. Junípero Serra un mallorquín de Petra, cojo, no solo evangelizó a los pueblos aborígenes sino que les enseñó todo el conocimiento agrícola y comercial de su isla. Los pueblos en torno a las misiones tenían el mismo diseño que los pueblos mallorquines.

  Donde menos éxito tuvieron los cristianos fue en el Medio y Extremo Oriente. El Islam en sus dos versiones, impidió el establecimiento de iglesias cristianas. En China se fundaron iglesias católicas pero la implantación del catolicismo fue muy escasa. También se establecieron en Japón, y podían haberse quedado si no hubiese sido porque no aceptaban las religiones ya establecidas en el país. Para aquellos jesuitas no había otra verdad que la del catolicismo y por ello fueron martirizados. Filipinas bajo el control español recibió los primeros misioneros agustinos y franciscanos a mediados del siglo XVI y el cristianismo católico se implantó extensamente por las isla más importantes. A Australia y a Nueva Zelanda los ingleses llevaron el cristianismo anglicano.

  Desde finales del siglo XVIII la iglesia católica apenas va a tener disidencias internas, pero va a ser acosada por el materialismo, el agnosticismo, el ateísmo, el racionalismo y el cientificismo. Marx y Darwin van a competir ventajosamente con Agustín de Hipona y  Tomás de Aquino. La Iglesia de Roma se ve reducida a la Iglesia del Vaticano. El poder político de la Católica quedó en el pasado. El Concilio Vaticano I va a consagrar la infalibilidad del papa como artículo de fe. El papa Pío IX deja de ser primero entre iguales para ser rey electivo del estado más pequeño del mundo. 

  León XIII, abandona la actitud defensiva de su predecesor. Es un hombre alegre y sencillo de naturaleza vivaz, muy inteligente y preocupado por los problemas teológicos, filosóficos y científicos. El papado ya no tiene ejército y el papa es un ferviente defensor de la paz. Por su iniciativa se convoca una conferencia de paz europea. León XIII es un hábil diplomático y hace las paces con Alemania y con Francia que hasta entonces hacían difícil la vida a los católicos de sus correspondientes estados. Establece contactos con anglicanos y ortodoxos, inicia el movimiento ecuménico y se atreve a entrevistarse con los imanes islámicos. Sus buenas relaciones con el gobierno de los EEUU le permiten ampliar las bases del catolicismo en el estado llamado a ser el más importante del siglo XX. También impulsa la evangelización de África. Le preocupa la formación de los clérigos y establece nuevos institutos, estudios y laboratorios. León XIII es hijo de nobles campesinos, que cree que las diferencias entre los hombres y las clases sociales son inevitables y hasta necesarias, pero eso no le impide ver la realidad de las clases sociales más bajas. Critica con ardor el capitalismo salvaje, exige mejoras en las condiciones de vida de los obreros y trabajadores del campo y apoya la formación de sindicatos inspirados en la doctrina social de la Iglesia Católica. Amanece el siglo XX cuando muere después de 25 años de pontificado, uno de los más largos de la Historia.

   En la Primera Guerra Mundial, Benedicto XV, recién elegido papa después de solo tres meses como cardenal, alza su voz para condenar la guerra y hace todos los esfuerzos para evitarla. No es escuchado. Sus propuestas son tenidas por las potencias centrales como favorables a los aliados y por las potencias aliadas como favorables a las potencias centrales. En los cuatro años de la guerra no deja de intentar la paz. En el año 1917,  en el segundo de los siete sencillos puntos del acuerdo que propone, aparece por primera vez la idea de la reducción de armamento. Hombre pragmático ya que no puede parar la guerra, dedica sus esfuerzos a aliviar sus consecuencias. Gracias a su influencia se intercambian rehenes y prisioneros, se implementan hospitales de campaña y se crean organizaciones para proteger ancianos, enfermos y niños desvalidos. En sus ocho años de gobierno de la Iglesia, Benedicto XV trabaja en infinidad de frentes, desde el diplomático hasta el misional, sin olvidar el ético y el moral a los que considera básicos. Papa humanista, infatigable predicador de la paz, la justicia y la caridad. Es el primero en proponer la inculturización como mejor vía de acción a los misioneros, especialmente en Africa.

  En el período de entreguerras el supremo pontífice es Pío XI que logra por fin hacer las paces con Italia y establecer de derecho a la Ciudad del Vaticano como estado independiente tras muchos esfuerzos diplomáticos. Al papa no le queda más que la palabra. Pío XI es un estadista muy creativo. Tiene larga experiencia como diplomático de la Santa Sede. Aunque no tiene experiencia pastoral, conoce cuales son las necesidades de la Iglesia. El papa de las encíclicas, el papa de los concordatos, el papa de la Acción Católica, el papa de las misiones y el papa de las santificaciones. Una nueva Iglesia renace de sus cenizas. La voz y la palabra de este papa ofrecen al mundo una alternativa al comunismo, al fascismo y a la democracia liberal. El papa habla de paz, de justicia y de entendimiento en un mundo que se acerca al enfrentamiento armado más mortífero de la Historia.

  Al apasionado Pío XI sucede el flemático Pío XII que había sido su ministro de Asuntos Exteriores. Pío XII está convencido de que nazismo y comunismo son igualmente reprobables y no se  priva de señalar su maldad con los peores adjetivos. No lo tiene tan claro con el fascismo y el franquismo. Con el primero se alía al principio y se enfrenta al final y con el segundo, a pesar de lo que se piensa, tuvo sus dudas. La iglesia de la Cruzada le parecía una barbaridad. No se olvide que hasta el año 1953 el Vaticano no restablece con el régimen de Franco las relaciones diplomáticas. Una vez que estalla la segunda guerra mundial a Pío XII no le queda otra que hacer lo que hizo León XIII en la primera. Intentar evitar en lo posible el sufrimiento humano. Su intervención en la salvación de miles de judíos de la muerte en los hornos crematorios y su apoyo a la labor de la Cruz Roja están entre sus iniciativas. Terminada la guerra el pontificado de Pío XII languidece.

  La elección del patriarca de Venecia, el cardenal Giuseppe Roncalli, en el año 1958, tras la muerte del Pio XII, fue inesperada, pero a falta de un papá por unanimidad escogieron un papa de consenso. Nadie esperaba lo que aquel anciano podía aún dar de sí. Porque Roncalli ya había prestado antes multitud de servicios bien logrados para la Iglesia. Había sido legado del papa en Bulgaria, Turquía y Grecia y desde estos países había acortado la distancia con ortodoxos y musulmanes. Por allá donde pasaba dejaba su ejemplo de paz, de respeto y de perdón. Su última misión fue en Francia, donde nadie sabía qué hacer con los muchos obispos colaboracionistas con los nazis. Apenas tres, especialmente significados como nazis, el resto fue perdonado. Mucho menos que su elección se esperaba que convocara un concilio, pero lo hizo. Sabía que sólo tendría vida para poner las primeras piedras, pero fue feliz de poder hacerlo. Sus encíclicas, en especial "Mater et Magistra" y "Pacem in terrae" dan cuenta de su pensamiento teológico, filosófico, ético y moral. Juan XXIII quería un concilio ecuménico y un concilio ecuménico fue, aunque él no lo viera. Lo que enamoraba a la gente de este papa era su sencillez, su alegría y su cercanía. Como pastor de Roma visitaba todas las iglesias y cómo persona humana se perdía por la Roma de la perdición para hablar con prostitutas y borrachos. Sus primeras salidas pastorales fueron a una cárcel de Roma y a un hospicio de niños huérfanos. 

  Pío XII, a pesar o quizás por eso, que lo quería como a un hijo, no quiso hacerlo cardenal. Tuvo que ser Juan XXIII el que lo hiciera pensando que sería el mejor para sucederlo tras su corto mandato. El cardenal Montini ni tenía el don de lenguas y la sapiencia de Pío XII ni la simpatía y la alegría de Juan XXIII. Presidió las tres últimas sesiones del Concilio Vaticano II. Se acabaron las misas en latín con el cura dando la espalda a los fieles y se acabaron las pesadas oraciones fueras de tiempo y lugar. Hizo bandera de la paz y de la justicia social y condenó las excesivas riquezas de una minoría. Como obispo ya se había señalado como amigo de los obreros visitando sus fábricas y alentándolos a luchar por sus derechos. Se ganó sin embargo el desprecio de los conservadores por su excesivo progresismo y el desprecio de los progresistas por su excesivo conservadurismo. Un hombre que volvía al evangelio de Jesús, al evangelio para todos los hombres, incomprendido. Pablo VI fue un papá flexible, más partidario de las reflexiones de los sínodos de obispos que de las declaraciones infalibles. A pesar de todo lo que hizo por modernizar la Iglesia y de abrirla a las otras religiones y al mundo entero, a pesar de sus numerosos viajes misioneros, Pablo VI acabó viendo como decenas de miles de sacerdotes y decenas de miles de seminaristas abandonaban la barca de Pedro. El viejo mundo se había secularizado y la practica religiosa era abandonada por las mayorías. Antes de morir se ocupó, siguiendo las directrices de su antecesor de renovar casi completamente el colegio cardenalicio. Sus tres siguientes sucesores en el pontificado fueron nombrados por él. 

  Albano Luciani sucedió en el trono pontificio a Pablo VI. Había advertido a sus amigos en el Cónclave, que no eran pocos, que no lo votaran porque de salir elegido papa dimitiría. Ejercía como patriarca de Venecia como lo fuera su mentor Juan XXIII. Su anhelo era hacer del patriarcado de Venecia un ejemplo de sencillez de costumbres y de amor fraterno. Sería el primer papa hijo de un obrero. Su elección no fue una sorpresa para nadie, pero sí el nombre que eligió como papa. Juan Pablo, los nombres de sus dos antecesores en el pontificado. Cuando decidió reducir al mínimo la ceremonia de coronación y renunció a la tiara estaba predicando una sencillez con la que muchos de los cardenales no casaban. Heredaba una Iglesia que había abierto las puertas a la diversidad de opiniones sobre su misión en un mundo cambiante. En América del Sur y en Centroamérica la teología de la liberación se proponía como un camino nuevo para la Iglesia. Luciani sospechaba que aquellas teorías ni eran teología ni eran liberadoras. Guardó el mismo silencio que había guardado Pablo VI. Como también lo guardó sobre las practicas cada vez más sectarias del clericato ultraconservador: Opus, Kikos y Legionarios de Cristo Rey. No tuvo tiempo de tomar medidas. Su muerte fue un tanto misteriosa. Para la gente que lo quiso fue el papa Sonriente.

  A papa muerto papa puesto. Sin sorpresas. El lobby italiano, mayoritariamente conservador, había sido derrotado por un polaco. El cardenal Wojtyla tenía experiencia pastoral, magisterial y sobre todo vital. Había vivido perseguido en Polonia, un país comunista. Se libró de morir en Siberia milagrosamente. Ya era obispo en tiempos de Pío XXII. Carol Wojtyla había sido un hombre carismático como cura, como profesor, como obispo y como arzobispo de Varsovia. Tenía 59 años cuando fue elevado al pontificado, que sería el tercero más largo de la historia. Atlético, apasionado, imparable. A su infatigable temperamento unía lucidez intelectual y seguridad en sí mismo y en su misión.  Dominaba una docena de idiomas. Sus tres primeros años como papa lo revelaron como ecuménico y pacifista. Su dominio de las artes escénicas, había sido actor y dramaturgo en su juventud, lo llevaron a utilizar los medios audiovisuales más modernos para así poder llevar sus discursos a centenares de miles de personas. Al tercer año puede decirse que resucitó, porque otra vez milagrosamente se libró de la muerte, aunque esta vez los balazos de Alí Agka casi lo matan. Aunque nunca le faltó el ánimo ya no fue igual. No es fácil resumir el pontificado de Juan Pablo II. Llevó el ecumenismo a su máxima expresión siendo el primer papa en rezar en una mezquita. Sus innumerables viajes, más que los de todos los papas del siglo XX juntos lo llevaron a multitud de países de todo el mundo. Instituyó las jornadas de la juventud que se celebraron con asistencias multitudinarias en ciudades de todas las latitudes. No le importó recibir ni a Pinochet ni a Fidel Castro, pero dejó claro desde el principio que nada de teología de la liberación ni nada de vuelta al latín en las misas. Los cabecillas de uno y otro bando fueron excomulgados. Pero un hombre sol no podían faltarle sus sombras. Escándalos económicos, pasividad con la pederastia y permisividad ante los comportamientos sectarios de opusdeistas, neocatecumenales y legionarios de Cristo Rey. Es difícil creer que no supiera nada del turbio pederasta Maciel, capitoste de los legionarios, y en cualquier caso que no hubiese sido disuelta su secta y sus miembros culpables entregados a la justicia. Su declive fue largo y lento y su muerte dolorosa. A sus exequias asistieron los principales mandatarios del mundo y cómo regalo, los representantes de Irán, Israel y Siria se dieron las manos. Aunque le hubiese gustado que su muerte hubiese sido motivo de alegría lo fue de tristeza.

  Ni a Josep Ratzinger ni a los cardenales del Cónclave les sorprendió su elección. El Vaticano II quedaba ya lejos y sus valedores eran minoría. La Curia había virado al conservadurismo. Benedicto XVI que así se hizo llamar el que fuera cardenal de Munich tenía muy claro que el aggiornamento del Concilio había traído más males que bienes a la Iglesia. Estaba convencido de que sólo la vuelta a la religión tradicional haría retornar a la grey a las iglesias. Benedicto XVI era ante todo un pensador solitario que más que vivir en el mundo lo miraba desde las alturas. Acertó cuando señaló como adversario principal al neopaganismo imperante. Los graves problemas de la Iglesia Católica, que no había podido resolver su antecesor, resurgieron provocando un gran escándalo. Las finanzas de la Iglesia estaban corrompidas y los servicios de inteligencia hacían uso del chantaje. Lo más grave sin embargo fueron los casos de pederastia, en particular el atribuido a su hermano. A los ocho años de pontificado Benedicto XVI renunció, algo que no había ocurrido más que una vez en la historia de la Iglesia. Adujo falta de fuerzas físicas y mentales. De joven gran progresista, de viejo gran conservador. 

  El cardenal Bergoglio ya había sonado papable a la muerte de Juan Pablo II pero tuvo que esperar a la renuncia de Benedicto XVI para convertirse en el papa Francisco. Aquel y este representaban las dos caras de la Iglesia. El primero se había hecho cada vez mas conservador y el segundo siempre había sido progresista por usar un adjetivo comprensible. Bergoglio había sido un cura raro, un cura de vocación tardía. No le costó demasiado destacar en sus labores tanto en la parroquia como en le compañía de Jesús de la que era miembro. Estuvo al lado de los montoneros peronistas contra las dictaduras militares en su Argentina natal y libró a más de uno de la muerte. Bergoglio era un hombre emotivo y activo en sumo grado, pero inconstante y poco reflexivo. Irreflexivamente adoptó el ideario "woke" sin darse cuenta de que tras su fachada de buenísimo escondía una realidad de intereses económicos e ideológicos en nada conciliables con las enseñanzas de la Iglesia. Viajó muchísimo y habló con muchísima gente de todos los extractos sociales. A él le cuadraría lo que dijo Terencio: "Soy hombre y nada del hombre me es ajeno". Los casos de pederastia y abusos sexuales de cardenales y obispos fueron la cruz de todo su mandato. Tras años de dudas algunos fueron removidos de sus cargos, pero el cáncer de la pederastia no se sanó. La mayoría de los obispos y superiores de las órdenes, congregaciones e institutos religiosos no sólo habían hecho la vista gorda sino que habían contribuido a tapar los delitos. Cuando aparecieron informes irrebatibles sobre la pederastia organizada para satisfacer los deseos morbosos de personalidades de alto nivel no dijo nada. Bajo el rostro sonriente de Francisco se escondía la angustia, pero en lo más hondo sabía que el perdón acabaría borrando sus faltas. Francisco llegó al límite del ecumenismo cuando  en uno de sus últimos viajes dijo que todas las religiones eran caminos a Dios. Esta afirmación pareció herejía hasta a algunos de los suyos.

  Evangélicos y protestantes en sus variadas versiones misionaron con éxito en toda América a lo largo del siglo XX. En América del Sur los evangélicos arrebataron muchas ovejas a la Iglesia Católica, aunque a decir verdad, los cambios de culto tenían mucho que ver con las ayudas que recibían las comunidades de unos y de otros. En EEUU poseen medios audiovisuales modernos y sus celebraciones parecen sacadas de los cultos más primitivos, con exorcismos y curaciones de gran impacto. Aunque entre protestantes y evangélicos son la mitad de la población, hay iglesias con gran poder económico y político y bastante influencia entre la población. Se calcula que a nivel mundial los católicos son mil millones cuatrocientos mil y los protestantes más los evangélicos algo mas mil millones. En todo caso entre los bautizados predominan los que son cristianos solo de nombre porque en la práctica sus creencias y sus valores son los dominantes en el mundo.

  La fumata blanca anunció la designación de un nuevo papa. Una hora larga tardó en salir al balcón el hasta entonces cardenal Prevost Martínez como León XIV.  En su primer mensaje habló de paz, de amor y de justicia. Su obra como pontífice acaba de empezar. 


   

  

  







  

  

  

  

  

  

  

  

  

  

  

  

  

  

  

  

   

   

   


   

jueves, 24 de abril de 2025

Un rato en una vida

 Esta vida es un paseo por infiernos, purgatorios y paraísos.

 Paseo hecho de misteriosos pensamientos, sentimientos y sueños.

 A veces armoniosos, a veces caóticos, a veces mágicos, a veces vulgares.

 Lo bello y lo feo, lo verdadero y lo falso, lo insensato y lo cuerdo.

 Gusto y disgusto, duda y certeza, ansia y sosiego, libertad y sino.

 Se suceden, a veces deprisa, a veces despacio, a veces leves, 

 a veces graves. Con valor, con miedo, con esperanza y desesperados.




jueves, 3 de abril de 2025

¿Dónde te escondes?

 ¿Dónde te escondes, Amor, que no te encuentro?

 Siento tu rastro por dondequiera que voy.

 Te huelo en las flores de la primavera.

 Te veo en las libélulas del verano.

 En el concierto te oigo de los pájaros.

 Te toco en los troncos de los viejos árboles.

 Te gusto en los frutos sabrosos del tiempo.

 Te siento suspirar del mar en la brisa.

 Sonreír cuando la noche se hace día. 

 Llorar cuando se libera la tormenta.

 ¿Dónde te escondes, Amor, que no te encuentro?





lunes, 10 de marzo de 2025

Mas allá del bien y del mal solo hubo y habrá salvajismo

 Toda una vida aprendiendo a vivir y ahora te das cuenta de que lo que aprendiste apenas es un grano de arena en el desierto de lo que ignoras. Has buceado en tu alma, has acechado tus sueños, has sentido hasta la insensibilidad y te has movido como una estrella errante.

  Te has dañado a ti mismo y has dañado a tus prójimos porque has sido ignorante. Has luchado contra espectros forjados por tu mente porque has sido ignorante. Por ignorancia todos los hombres hacen las peores fechorías. Mas allá del bien y del mal sigue habiendo lo que ha habido siempre, salvajismo.

   

  

sábado, 1 de marzo de 2025

La muerte no se negocia

  Cada día es un día menos

de vida en este planeta.

  Ni renace la niñez 

ni la juventud retorna.

  Madurez y senectud

ni retoñan ni reviven.

  La muerte no se negocia.

viernes, 28 de febrero de 2025

Misterio de los misterios

  La existencia es el misterio de los misterios.

  Nada se hace sin un hacedor.

Nada se mueve sin un motor.

nada se piensa sin un pensador.

nada se siente sin un sentidor.

nada se sueña sin un soñador.

y nada se contempla sin un contemplador.

  El hombre fue hecho para el mundo

y el mundo fue hecho para el hombre.

  





viernes, 14 de febrero de 2025

No te hagas más preguntas

   No te hagas más preguntas,

no necesitas mas respuestas.

Orienta tu rumbo hacía la belleza

la verdad, la bondad, la justicia

el amor, la salud, la paz,

la alegría, la fe, la esperanza...

y hacia todos los pensamientos 

y sentimientos que te hagan feliz

y no a los que te hacen desgraciado.

   No envenenes tu vida con odio.

   No envejezcas con rencor.

   Perdona y serás perdonado,

porque no hay nadie en el mundo

que nunca haya errado.