miércoles, 18 de enero de 2017

No transigir con lo bajo

   No transigir con la carrera de armamentos convencionales y nucleares.
   No transigir con lo que amenaza la paz en el mundo.
   No transigir con el cierre de fronteras a los que huyen de las guerras, víctimas inocentes de las luchas de poder entre las grandes potencias.
   No transigir con el uso del poder político para beneficio económico particular.
   No transigir con la xenofobia.
   No transigir con las dictaduras.
   No transigir con el incumplimiento de los derechos humanos en cualquier lugar del mundo.
   No transigir con las campañas que inducen miedo en las poblaciones con informaciones falsas.
   No transigir con las economías depredadoras, despilfarradoras e insostenibles.
   No transigir con la actual distribución de la riqueza del planeta. Más pobres menos pobres y más ricos menos ricos.
   No transigir con el fatalismo. El futuro se escribe cada día.

lunes, 16 de enero de 2017

La confusión de "Podemos"

   Podemos es el partido emergente en España. Un veinte por ciento de los que votan lo hacen por Podemos. Con apenas cuatro años de vida tiene ya una cuota de poder importante en gobiernos y parlamentos. Preparan su segundo congreso. El líder y el vice-líder del partido compiten por ganar a sus afiliados y simpatizantes con sus respectivos programas.
   El vice-líder, Íñigo Errejón, ya ha hecho público el borrador de su propuesta de programa para gobernar España. Comienzo a leer y me cuesta, pero cuando me encuentro con la palabra "dicotomizar" me paralizo. Sigo leyendo y al poco encuentro subrayada una frase. "Pasar de la máquina de guerra electoral al movimiento popular". ¡Cáspita! Me ofende el lenguaje belicista. Los errores gramaticales son continuos  con joyas como que "el 20 de diciembre de 2015 se produjo un parteaguas en la historia de Podemos." ¡Arrea! Es que este Íñigo no para de parir monstruos. Más allá de la "pulsión destituyente". ¡Uf!  Terminaremos con un último palabra feo. "Subaltenizarse." Para empezar, el lenguaje que se gasta Errejón no es que sea muy popular que digamos. Los horrores lingüísticos parecen no tener fin.
   RESISTIR o AVANZAR, este es el primer dilema que plantea nuestro escritor profesor de universidad. Está claro. Él está por AVANZAR. Y quiere crear un orden nuevo. ¡Qué miedo! ¿Este político no sabe quienes utilizaron este mismo par de palabras en sus discursos políticos? Según Errejón este orden nuevo es "una alternativa para los que vibran con la épica y los que necesitan garantías." ¿Ustedes entienden algo? Por momentos no sé si siento lástima, pena o rabia.
   "Hay una crisis de Régimen pero no de Estado." Confuso. "Tenemos la obligación geopolítica de ganar." ¿De ganar qué y para qué? Luego de unas divagaciones históricas triviales le sale de la sesera el "BLOQUE HISTÓRICO". La gente que va a aupar a Podemos al poder. "Un Podemos democrático, popular, patriótico, plurinacional y feminista." Se supone que para construir un Estado con esas características. La explicación que hace de estas características es de una pesadez mayúscula. Hasta que le sale que hay que "mantener las instituciones". Pero ¿cómo se puede cambiar el estado manteniendo las instituciones?
   A la hora de explicitar las medidas políticas y económicas a tomar, Errejón apuesta por el IDI, por las renovables, por la Energía Pública y por el Estado Emprendedor. La Renta Básica Universal la deja para el horizonte. Paja y más paja. Y para que no se piensen sus lectores que se van a librar escribe "entes subalternizados".
 
 

 

sábado, 7 de enero de 2017

El ego y el sufrimiento

   No es una elucubración mental, es una verdad constatable. Un niño hasta que no ha adquirido consciencia de sí mismo, mientras aún no tiene yo, no sufre. Donde no hay consciencia del yo no hay sufrimiento, ni dolor, ni preocupación ninguna, no hay ni memoria ni olvido, hay sólo vida inconsciente.Un bebé con un cólico llora y berrea, pero como respuesta instintiva. Llora y berrea hasta enronquecer, pero sin sentimiento alguno de dolor ni de sufrimiento.
   Todas las religiones, hasta las más primitivas, tratan de eliminar el ego. Parecería que el humano, habría de pasar de la inconsciencia a la consciencia y de la consciencia a llamémosle la trans-consciencia. ¿Sería por eso que Jesús dijo que si no nos hacíamos otra vez como niños no entraríamos en el reino de los cielos?
   El ego es un construcción mental y emocional que los humanos utilizan para diferenciarse unos de otros en algo más que en el cuerpo. El yo se mueve, siente, piensa y sueña como centro del mundo. El mundo en el que el yo vive es un mundo que él mismo ha creado conforme ha querido y ha podido.
Aunque todavía haya pensadores que se escandalicen, el mundo del yo no es la realidad. La realidad trasciende el yo, el yo nunca puede comprender la realidad, porque sencillamente, es la realidad la que contiene al yo y no el yo el que contiene a la realidad.
   La realidad con todas sus dimensiones no puede ser comprendida por la lógica humana. Es como querer meter toda el  agua del mar en un cubo. De todo punto imposible. Desde ninguna de las ciencias lógicas podemos aspirar a comprender la realidad.
   Cuanto más complejo es el yo, como producto de movimientos, pensamientos, sentimientos y sueños cada vez más elaborados, más cerca está de un punto axial, de un momento en el que el yo debe hacer una elección. Llegado a este punto, al yo sólo se le ofrecen dos caminos, o volver para atrás en dirección a la inconsciencia, o desaparecer para reaparecer en la trans-consciencia, con un potencial que trasciende la lógica.
   Los humanos que alcanzan este punto axial en sus vidas y que vuelven para atrás, suelen ser víctimas de demencias seniles, de graves depresiones, de olvidos completos del mundo. Los que en el mismo punto axial se dan cuenta de que el yo en realidad no existe separado de otro Yo que lo abarca todo, abandonan su yo como el que abandona un caparazón y se lanzan al descubrimiento de la realidad que con el yo lógico no pueden descubrir.
   Los humanos que trascienden sus estrechos egos alcanzan a vivir con más serenidad, con más bondad, con más empatía, con más amor, con más confianza, con más esperanza, con más armonía, con más paz. No es que no sufran estos humanos, que sí sufren, pero su sufrimiento es mucho menor, y cuando sufren nunca dejan de comprender cual es el origen de ese sufrimiento.
   Mientras tanto, la mayoría de los seres humanos hacen crecer sus egos con movimientos, pensamientos, sentimientos y sueños de poder. Más producción, más información, más sentimentalismo, más pesadillas. Los humanos están usando el planeta como si el planeta fuese de ellos y no ellos del planeta. Las injusticias no tienen más raíz que el egoísmo.
   Hasta que una masa crítica de humanos sobre la Tierra no alcancen a superar la fase egoísta, la Humanidad seguirá amenazada por la guerra,  el terrorismo, la xenofobia, el racismo, el nacionalismo, el autoritarismo, las dictaduras y las luchas de sexos.