sábado, 25 de marzo de 2017

Trinidad filosófica

   La belleza, la verdad y la bondad, forman la trinidad clásica de la filosofía occidental. Tres ideas distintas con el mismo origen y el mismo fin. La trinidad filosófica tiene su origen tanto en la vastedad del Universo como en el el más pequeño de los átomos y su fin abarca al Universo y contiene a todos los átomos.
   En el origen y en el fin, la verdad, la bondad y la belleza son la misma luz diamantina. A través del prisma de sus vidas, todos los seres humanos alguna vez contemplan el rubí de la verdad, el zafiro de la bondad y la amatista de la belleza.
   La belleza sin verdad y sin bondad es una máscara que engaña y daña. La bondad sin belleza y sin verdad, hipocresía. La verdad, sin belleza y sin bondad, dogma caótico y mórbido.
   Desde la filosofía y la religión los seres humanos aspiran a descubrir el gran misterio de la vida.
 
 

viernes, 24 de marzo de 2017

En el momento

   El cielo se entenebrece y un hombre cualquiera siente un vacío en el vientre que no es de hambre física. Es como un hambre de algo que ni sabe lo que es. Hambre de luz acaso, o hambre de valor, o de certezas. Hambre al fin y al cabo de algo inasequible. El suelo de la terraza está mojado de un sirimiri casi imperceptible.
   El hombre aún no ha salido del todo de una enfermedad que lo deja sin fuerzas. Pero se siente mejor. Un leve viento del sur empuja marañas de nubes grises bajo la blanca cúpula del cielo. Por un momento se siente feliz. Un viejo reloj marca los segundos con lentitud. Una collera de palomas torcaces vuelan hacia su nido.
   El hombre abre la puerta de la terraza y mira como la lluvia persiste y el viento aúlla a lo lejos. Huele a tormenta de primavera. Su mente es como el cielo, un difuso mundo gris bajo un difuso mundo blanco. Pequeñas, ya se ven las gotas de lluvia a través de la cristalera. De pronto llueve con alegría y al poco la lluvia se mezcla con la nieve  y el granizo.
   Sale el hombre a la terraza y abre los brazos mientras se deja empapar el pelo por los elementos. Arrecia un ratito la tormentita dejando una pátina blanca sobre una mesa de cristal. Y luego vuelve la calma de las gotas leves cada vez más imperceptibles.
   El cielo es ahora una totalidad de blanco grisáceo.

lunes, 6 de marzo de 2017

Comenzar a vivir

Cuando en mitad de claro día
te sientes como noche sin estrellas.
cuando en mitad de oscura noche
te sientes como sol de mediodía.
Cuando eres feliz en la tormenta
y  eres desgraciado en la calma.
Cuando pasas del Erebo al Edén
como de la vigilia al sueño.
Cuando ya no te importa ni quien eres
ni que has venido a hacer aquí.
Entonces, a lo mejor comienzas a vivir.