Cuando el sufrimiento ocupa el jardín de la satisfacción,
todo lo que era bueno y agradable desaparece,
como si nunca hubiese existido.
Y no hay más certeza que el malestar del cuerpo y de la mente.
¿Adónde fue a morar la venerada diosa Salud?
¿Adónde fue a morar sus fiel compañera la Alegría?
La fe y la esperanza ¿en dónde se ocultaron?
