De toda la existencia fin y
origen.
Que estás en todas partes y en
ninguna.
Que eres al tiempo luz y oscuridad.
En el vacío total, la
plenitud.
Y en la plenitud total, el
vacío.
Manifiesto en lo oculto del
misterio.
Y oculto en el misterio
manifiesto.
No te encierran palabras ni
discursos.
Pero te recoges en los
silencios.
Tu nombre no sea nunca
pronunciado.
Inexistente para el que te
niega.
Existente para el que te
confirma.
Al corazón necesitado acudes.
Y te alejas del corazón
saciado.
Estás vivo en el alma de los
limpios.
Y muerto en el alma de los
corruptos.
Tú sabes que esta vida es
pasajera.
Y que a los hombres toca
cumplir la ley.
De amar al prójimo como a ti
mismo.
Tú sabes que el dolor no
merecido.
Es como el no merecido placer.
Tú pruebas la calidad de las
almas.
Y no vuelves la espalda al que
te hospeda.
En tí se recrean todas las
gracias.
Danos fe y esperanza en el
amor.
Que no nos desanime la
injusticia.
Que la ingratitud no nos
desaliente.
Ni la furia y la ira nos asusten.
Ni anide la venganza en
nuestro pecho.
Del rencor purifica nuestras
almas.
