Las gacelas triscan alrededor del pozo de las lágrimas ardientes,
que el gnóstico vierte a todas las horas, en cualquiera de las estaciones
en las que su alma muere a este mundo, y vive en la cercanía de Dios,
reflejado en la incomparable Belleza de la Virgen Inmaculada.
Espacio y tiempo se extinguen en un fulgor que hace Una todas las luces.
El purísimo fuego que en su temblor emana todos los arcos iris.
Escucha la música de más allá de las esferas y contempla las perfectas formas,
con el oído y los ojos sutiles que viven en los cuerpos de gloria.
Los que conocen la Verdad se anonadan ante el Misterio desvelado.
La Magia de la búsqueda, del encuentro y de la pérdida de la Amada.
No esperes el destino que no conoces. Obra bien con todos y reza.
Cuando toda esperanza se esfume y toda fe se disuelva. Amor,
orbe de gozos: Salud, Paz, Armonía y suprema Felicidad.
Pero si antes no has creído ni esperado, Amor nunca encontrarás.
Esta vida es un crisol de alegrías y de penas y Tu el orfebre
que con ellas forja las joyas de la gloria de los fieles del Amor.
Todos los signos del universo y todas las letras de los humanos
en caóticas vorágines y en ordenados desfiles vuelan por un cielo rubí.
Las dudas amenazan al gnóstico y las certezas al ignorante.
¿Me amaste de verdad o lo fingiste? Tú, Señor y yo, payaso triste.
¿Acaso no fue todo más que un desvarío de la mente juguetona?
Somos materia moviente, pensante, sintiente, soñante y meditante.
Nacemos materia, y morimos materia. No hay más mundo que este mundo.
Todo lo creado es originado por un creador no creado.
Lo increado no existe ¿Cómo podría ser creador lo inexistente?
Todo es orden y todo es caos. Todo es permanente y todo es cambiante.
El que cree saberlo todo nada sabe. El que cree nada saber, sabe.
Sabes que morirás pero ignoras en qué punto del camino será.
En un momento cualquiera, en una circunstancia cualquiera, llega
sin heraldos que toquen trompetas, timbales y tambores al unísono.
Vieja bruja vestida de negro de los primeros sueños infantiles
que te persigue, y que por más que corras siempre acabas prisionero.
Para siempre, no tengas dudas, idealista ignorante que crees en Dios.
De la nada nada aparece. La energía y la materia son eternas.
Esperando la otra vida se te pasa la única vida que es esta.
No es verdad que materia y energía sean eternas. Hubo un big bang.
Antes de la gran explosión no había espacio ni tiempo ni leyes científicas.
Este mundo y todos los mundos son un chasquido de los dedos de Dios.
Cuando llegué al oasis las gacelas habían escapado al desierto.
Y en lo más hondo del corazón la mas honda de las desesperaciones.
Aullé como un lobo, rugí como un león, bramé como un toro. Grité
como un hombre que acaba de perderlo todo cuando iba a ganarlo todo.
Me dormí, y en mi sueño todas las gacelas bailaban junto a mi cama
Sus miradas encendían en mis ojos un fuego de luces y colores.
Y sus cantos en mis oídos sonaban como músicas ancestrales.
No hay flores en este mundo que exhalen aromas tan puros y fragantes
Ni gusté sus labios ni toqué sus muslos tersos ni sus pechos enhiestos.
Nada me dicen ya las flores, las aves, las montañas y los paisajes.
Las maravillas de este mundo han dejado de extasiarme en su belleza
Huyo de penas y de alegrías, hastiado de una vida que no es vida.
Me jalan las tierras de la frontera, donde habitan Santos y Profetas
con sus cuerpos de Luz, resplandecientes, y sus almas humanas divinas.
Las palabras dicen de Ti, como las frías cenizas dicen del fuego.