Conócete a ti mismo dijo Sócrates.
Y los niños y los jóvenes de hoy
le contradicen. Huye de ti mi mismo.
Huye de la cruel monotonía.
Escapa a los mundos de fantasía.
No estés mucho tiempo en el mismo sitio
Viaja. Te olvidarás de ti mismo.
No te encontrarás en ningún lugar
y serás un alma libre y en paz.
Es nuestro sino vagar por el mundo.
Conocer tierras, ciudades y gentes.
Dar vueltas y más vueltas y más vueltas.
Islas, mares, desiertos, selvas, ríos,
cataratas, volcanes, lagos, fuentes...
Nubes de mil formas y mil colores...
Emborracharnos hasta desmayarnos.
Perder la conciencia y hacer sin más.
Sin límites. Lo que nos dé la gana.
Sin obligaciones ni devociones
La muerte no es peor que nuestras vidas.
Pasado infeliz, presente infeliz
futuro oscuro, aterrador.
Fugitivos de todas las mazmorras
Furtivos de todas las propiedades.
Sin credo que nos guíe ni pecado
que frene nuestras ansias destructivas.
Anarquistas, nihilistas, ateos.
Sin programas, sin banderas, sin himnos.
Odiar la vida, y, amar la muerte.

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