Porque me sale del alma
echo a la nada mis versos.
Porque a mí me da la gana
liberar mis pensamientos
y airear mis sentimientos.
Desnudos, sin velos, limpios,
de la verdad verdaderos.
Quiero salud, quiero paz
y armonía en el universo.
Amo tanto la justicia
como amo la libertad.
La belleza me seduce,
la alegría me enamora.
Soy feliz con lo que soy
y agradezco lo que tengo.
Si me celan que me celen,
no voy a cambiar por eso
mis rumbos y mis derrotas.
Amo la luz en los ojos
de los que mueren en paz.
Y sufro con los que sufren
duras y funestas guerras,
y con los que tiene hambre
y no la pueden calmar.
Dolorida está mi alma
por la estupidez del hombre
que es esclavo de sus vicios.
En la mañana otoñal
en el cielo sol y luna.
El aire está limpio y frío.
Todo invita a ser feliz
a pesar de los pesares
que tanto hacen sufrir.
Ante el misterio del mundo,
vida y muerte al mismo par,
dicha y desdicha mezcladas,
mantén la serenidad
y destierra de tu mente
lo que te procura mal.
Fausto y funesto se pasan
como se pasan las flores.
Manténte siempre en sosiego,
que todo viene y se va.
Busca tus propias estrellas
y no las de los demás.
Eres único y distinto.
Haz de ti tu mejor yo.
A nadie envidies su suerte.
A nadie desees el mal.
Eres tú tu obra mayor.
Cuida tu único cuerpo.
Evita faltas y excesos.
Descubre tu única alma
en lo profundo del sueño.
Líbrate de ansias y miedos.
Y sobre todo ten fe
en el poder del misterio
de la muerte y de la vida.