martes, 25 de junio de 2024

CIEN VERSOS DE AMOR

  • CIEN VERSOS DE  AMOR 


 Se dice de ti que eres hijo de las Hormonas.

Se dice de ti que eres loco y morboso.

Se dice de ti que igual que vienes te vas.

Se dice de ti que eres solo deseo.

Se dice de ti que te compras y te vendes

¡Se dicen de ti tantas mentiras!



Tu eres el más alto,

el más ancho

y el más profundo

de los sentimientos humanos,

del que emanan 

los sentimientos más sublimes.                                                                                                                                        


Amor es Salud.

Amor es Paz.

Amor es Armonía.

Amor es Verdad.

Amor es Libertad.

Amor es Alegría.

Amor es Luz.

Amor es Gracia.

Amor es Sabiduría.

Amor es Justicia.

Amor es Piedad.

Amor es Belleza.

Amor es Constancia.

Amor es Misterio.


Amor es sentir con los cinco sentidos

de este cuerpo que se ha de extinguir.

 Son los cinco regalos que al nacer

se nos dieron para jugar con ellos.

Mira, escucha, huele, gusta y toca

todo lo que se te da de bueno en esta vida.

Cuida el bello jardín de los sentidos,

que del Amor vienen y al Amor van.


Amor es Sosiego.

Amor es Equilibrio.

Amor es Respeto.

Amor es Coraje.

Amor es Sacrificio.

Amor es Concierto.


Amor es Bondad .

Amor es Plenitud.

Amor es Gratitud.

Amor es Paciencia.

Amor es Fuerza.

Amor es Transparencia.


Amor es Todo.

Amor es Humano.

Amor es Divino.

Amor es Inefable.

Amor es Omnipresente.

Amor es Eterno.


Amor que se abre paso,

evitando la guerra,

hacia una mejor vida.

Amor que no se cansa

de regalarse entero,

a todos, cada día.

Amor que es la palabra

que contiene en su seno

el germen de futuro.

¡Amadores de sí, del mundo

y de la humanidad,

el poder es nuestro! 


Amor es nieve y fuego.

Amor es raíz y flor.

Amor es azor y paloma. 

Amor es uva y vino.

Amor es tierra y agua.

Amor es tormenta y calma.


Amor es Inefable.

Amor es Infalible.

Amor es Agradable.

Amor es Irresistible.

Amor es Amigable.

Amor es Inconfundible.


Amor es Arte.

Amor es Ciencia.

Amor es Cultura.

Amor es Naturaleza.

Amor es Ingenio.

Amor es Filosofía.


Amor es Medicina.

Amor es Fantasía.

Amor es Diversión.

Amor es Compañía.

Amor es Silencio.

Amor es Secreto.


Amor, Origen del Universo.

Amor, Alma del Mundo.

Amor, Velo y Desvelo.

Amor,  Perdón y Olvido.

Amor, Principio y Fin.

Amor, Cariño y Consuelo.







martes, 18 de junio de 2024

Romanticismo y Revolución.

 Romanticismo y revolución responden a la necesidad que tienen las personas y los pueblos de cambiar las viejas formas de sentir, pensar y organizar la sociedad. 

 Para entender el mundo en el que se desarrollan romanticismo y revolución hay que ponerse en la realidad espantosa de la esclavitud, la servidumbre y la explotación capitalista, trufada de guerras civiles y guerras internacionales. El presente de un esclavo, un siervo o un proletario era por lo general atroz.

 Los movimientos revolucionarios, entendidos como movimientos en pro de cambios políticos, económicos y sociales, se concentran en varias épocas en las que coinciden revoluciones en algunos países al mismo tiempo. Tres años revolucionarios bastante generalizados: el 1820, el 1848 y el 1870. Cada nación en particular tiene también sus propios años revolucionarios.

 Por lo general se idealizan las revoluciones sin entender que ninguno de las decenas de miles de muertos quería morir. No eran idealismos los que los movían a la revolución sino el hambre y los abusos de los amos. En los periódicos de Londres se podían leer noticias de este tenor: Dos mujeres de trece y quince años han aparecido muertas de hambre con sólo piel verde y huesos.

 Otra cosa era la revolución en las mentes de los intelectuales que desde fines del siglo XVIII  empezaron a imaginar mundos mejores, sin esclavos, ni siervos, ni proletarios, ni guerras. El socialismo utópico de Gran Bretaña y de Francia fue un muy meritorio intento de llevar a la práctica tan bellos ideales, pero que fracasó. El socialismo utópico ruso sin embargo, aunque en teoría persiguiese los mismos fines, no optó por dar la espalda al mundo antiguo para construir el nuevo, sino que se enfrentó al mundo antiguo para destruirlo.

 La verdad cierta es que las revoluciones fueron trayendo cambios cada vez más importantes en las naciones y en las relaciones internacionales. Se liberaron los siervos en Rusia, se liberaron los esclavos en EEUU, se consiguió una mayor libertad de prensa y los proletarios, empezando por los ingleses, fueron progresivamente liberados de horarios extenuantes. El trabajo infantil y femenino fue regulado y el comercio libre se multiplicó.

 Ni los italianos Mazzini y Garibaldi, ni los franceses Blanqui y Blanc, ni los rusos Bakunin y Herzen, ni ninguno de los revolucionarios de su tiempo de otros países podrían pasar por el juicio de un crítico actual que no tuviese en cuenta el momento y la situación histórica que vivieron. Vistos desde la mente de hoy sus comportamientos privados y públicos no nos parecerían ni mucho menos ejemplares. 

 El romanticismo se presentó, desde que Rousseau lo ideara con sus novelas y sus Memorias, como un movimiento de liberación de los sentimientos humanos tanto masculinos como femeninos. Sentimientos que el ginebrino sabelotodo (también discurseaba sobre política, economía y sociedad) y los revolucionarios suponían puros y claros. ¡Cuán errado estaba Rousseau! ¿Dónde había conocido al buen salvaje si no había salido de Europa? Eso sí, escribir escribía como ningún filósofo lo había hecho antes. Entiendo que la gente que lo leía lo adorara.

 Pero Rousseau no hubiese tenido la influencia que tuvo en toda Europa y América si no hubiese sido por una mujer que se nombró a sí misma George Sand. Era hija de una guapa joven de clase modesta y un noble francés de parentela real francesa, sajona y polaca. Con cuatro años viene a España y se instala en el palacio de Godoy. Sólo un año, que recuerda como el mejor de su vida. Descubre que le gusta vestir de varón y que no le importa nada lo que piense la gente. Tenía cuatro años. 

 Sand es una fuerza de la naturaleza que atrae a los hombres y a las mujeres que la tratan o la leen. No hay hombre ilustre de su tiempo que no hablara de ella con admiración y respeto a pesar de todas sus excentricidades. Y no sólo novelistas como Dumas, Balzac o Verne, sino también poetas como Musset, músicos como Liszt o Chopin y pintores como Delacroix.

 Con 18 años se casó y al poco le nacieron dos hijos. El matrimonio le duró nueve años. Se fugó a París con sus vástagos y se quedó con su custodia. Primero criticó el matrimonio tradicional por tedioso y luego predicó el ideal de Rousseau de dejarse llevar por el amor puro y natural, que el ginebrino suponía estaba reprimido en el interior de todos los seres humanos. ¡Qué poco sabían los dos de la psicología de los seres humanos! 

 La Sand era una mujer muy fuerte que de día vivía y de noche escribía lo que había vivido de día. Y la verdad es que vivía siempre en la cresta de la ola. Apoyó en un principio la liberación de la mujer y la del proletariado y estuvo en la dirección de la Comuna de París, pero cuando los proletarios empezaron con barricadas e incendios cerró filas con la burguesía. Más tarde fue confidente de Napoleón III. 

 Más interés que su vida tiene la repercusión de su obra, que era leída con voracidad por las mujeres y los hombres más cultos de Europa. ¡Cuánto sufrimiento de hombres y mujeres que se dejaron guiar por unas ideas tan poco convenientes para su salud física y mental!  Hombres y mujeres atormentados por los celos, las contradicciones y la insatisfacción profunda por no poder alcanzar ideales inalcanzables. Relaciones mórbidas y morbosas, radicalmente solipsistas que en muchos casos desembocaban en el alcoholismo, en el suicidio y en la muerte prematura por sobredosis de emociones. Vive rápido, muere joven y serás un bello cadáver. Pero lo cierto es que viven poco y sufren mucho.

 El buen salvaje no era más que una quimera en la mente de Rousseau. Si hubiese leído al Inca Garcilaso se hubiese enterado de que los salvajes de verdad violaban a las mujeres enemigas y esperaban nueve meses para comerse madre y cría. Su propuesta filosófica no era más que un llamado a la vuelta a la animalidad instintiva por la ruptura de todos los tabúes culturales. La sentimentalidad de los románticos era puro emocionalismo. Ni fueron capaces de ofrecer una crítica de la racionalidad ni mucho menos fueron capaces de dar pistas para un concierto entre razón y corazón. 

 A pesar de todo, el romanticismo tuvo algunas consecuencias positivas, especialmente para la mujer, que vio abiertas las puertas de un futuro en el que tendrían los mismos derechos que los hombres y sus capacidades serían valoradas sin tener en cuenta su sexo. Los pantalones no serían solo para los hombres, también para las mujeres. No parece un gran logro, pero es un buen símbolo de lo que en el fondo querían. También tuvo una consecuencia positiva para el hombre. Puesta la mujer a su mismo nivel el hombre perdía una sierva para ganaba una compañera. Pero para esa meta habrían de pasar aún muchos años.

  

 

 

 

martes, 4 de junio de 2024

Feria de libros en el Retiro de Madrid

 Subimos al Retiro por la puerta, que pongan donde pongan su estatua para mí es la puerta de don Pío el Impío que llamaban mis queridos padres escolapios. Me acompañan mi hijo menor, su mujer japonesa y su bebé. El paseo principal es un torrente de gente, así que me oriento a la izquierda y zigzagueando acabamos en la famosa estatua del "Ángel caído". La han vallado, seguramente por miedo de que los satanistas, que están muy de moda, hagan sus misas negras. Luego La Rosaleda. Hace dos años, por las mismas fechas las rosas estaban en su momento de mayor lozanía, hoy están la mitad medio muertas mientras la otra mitad  aún conservan la belleza y el olor de la madurez.

  Habíamos visto publicado que la feria se abriría al público a la una, pero eran las doce y media y el flujo de gente era ya muy considerable. Empezamos por el pasillo de la derecha y a las pocas casetas mi hijo reconoce a un cineasta al que admira firmando libros. Alrededor de la caseta se apiñan media docena de personas, la avanzadilla de una fila no corta. Saca una foto para mandársela a su hermano cineasta. Yo olvido al momento el nombre del susodicho y avanzando lentamente con la marea veo un cartel que pone que firma Pablo D´ors un jesuita que promueve la meditación. Me hacía ilusión compartir alguna palabra con él, pero seguramente había leído el mismo aviso que yo de que la feria empezaba a la una. Otra vez será.

  La siguiente fila de gente está delante de una caseta en la que firma su primer libro una cantante de éxito  y fama efímeros. La había visto en el Pasapalabra hacía poco anunciándolo. Me pareció una chica no demasiado inteligente, bastante presuntuosa y de parla pobre. Me pregunto qué buscarán en su libro la gente que espera comprarlo con una firma dedicada. Hay gente pa tó. La impresión desaparece en el momento en el que llegamos a la exposición de fotografías que cada año se organiza en la feria. Fotos de todo el mundo con temáticas que cambian cada año. Muchas de ellas excepcionales. 

  La de este año me ha gustado más que ninguna anterior. Arte en estado original. El tema es el fondo del mar. No se especifican las localizaciones. Mundos nuevos de unas formas y colores que parecen de otro mundo. Impresionantes, extasiantes, maravillosas, originales, puras... Plantas y animales en armonía perfecta. Enganchan y sorprenden. Me llevan a otro mundo y me sacan de éste. Fotografías de gran tamaño que hablan de universos mínimos imposibles de percibir por el ojo humano. Al aire libre y gratis. Enhorabuena a los organizadores de esta inolvidable exposición.

  Nos apartamos un poco de la feria. La madre da de comer al niño mientras yo me lío un cigarro y mi hijo ayuda a su mujer. Volvemos a la riada de gente hasta que llegamos casi al final. Entonces torcemos a la izquierda y empezamos a bajar por el otro pasillo. "Papá, una amiga tuya". "¿Una amiga mía? ¿Dónde?"."Tú mira". Delante de mí hay un montón de gente agolpada en torno a una caseta que continúa con una larga fila. En la jaula de madera está ella, la escritora, la presentadora de televisión y ganadora del premio literario de mayor dotación económica de España. 

  Esta mujer representa lo más corrompido del periodismo, lo más ruin, los más falso, lo más hipócrita. Gana un premio amañado y encima dice que fue una sorpresa para ella ganarlo. ¡Uf!. Como su vecina de canal, la otra "escritora" condenada por plagio, se ofenden cada día por delitos menores y blanquean la imagen de ladrones de miles de millones de euros. Se entristecen falsamente por la víctima de un crimen y ni referencia hacen de las guerras, las hambrunas y las injusticias que promueven los que les pagan. Corifeas de un sistema basado en la mentira y la total falta de ética y moral. 

  Hacemos un nuevo descanso bajo un enorme árbol. El niño gatea alegremente por la yerba y se entretiene cogiendo palitos. Padre y madre se relajan y yo me dedico a observar uno a uno los árboles que nos rodean. Recuperados, volvemos al río de gente que dada la hora de la comida, ha menguado bastante. Hay una pequeña aglomeración frente a la caseta de un auto-erigido gurú que lleva toda la vida escribiendo libros sobre las religiones de la India. Un farsante que aprovecha su estatus para satisfacer su libido. Al poco me fijo en un hombre alto vestido con una túnica negra y un extraño gorro en la cabeza. "¿Te has fijado?". "¿No sabes quién es?". "Ni idea". "Es el exorcista más importante del mundo". "Ah".

  "Papá. Este te gusta". "¿Quién es?" "El de aquel programa de debate que nos gustaba ver". "Ya". Detrás de la gente, metido en una caseta estaba un hombre de algo pasada la mediana edad, alto y fuerte pelín fondón. Nos saludamos con la mirada. A mi entender es el pensador español más profundo del momento presente. No siempre ha sido el hombre libre y coherente que es hoy. Por lograr fama y audiencia frecuentó amistades influyentes de baja catadura moral. Se arrepintió y ahora va por libre expandiendo su prodigiosa cultura y dando muestras de su afilada inteligencia. 

  Cada vez había menos gente y nosotros estábamos cansados, así que salimos del recinto de la feria y tomamos a la derecha hasta avistar de nuevo la estatua del Angel Caído. Antes no había recordado que en ese lugar, coincidiendo con la feria del libro de hace cuarenta años, me había parado con Borges. Fue un encuentro a distancia donde simplemente nos reconocimos. Yo he leído mucho al Homero del siglo XX. Sus primeras obras me aburren, el resto casi todas me admiran, en especial sus poemas. No comulgo con su militarismo añejo y trasnochado, lo que no me impide coincidir con muchos de sus gustos artísticos y literarios.

  Tenemos hambre y zigzagueando pretendo que acabemos exactamente en la puerta de Baroja. Pero me perdí y acabamos en el lugar mas oculto del Retiro. Un estanque de aguas semi-pantanosas al que se baja por un talud de césped. El sol apenas penetra en el lugar. Un ganso echa a volar a nuestro lado. Una pareja de patos nada lentamente. Una libélula grande pasa rauda delante de mis ojos. Y abajo, en la misma orilla del diminuto pantano hay un hombre negro sentado ensimismado. Para mí fue el momento más mágico del paseo.