miércoles, 22 de febrero de 2017

Cuando vivíamos como si fuéramos eternos

Añorar es revivir con pena tiempos alegres.
Cuando el paisaje claro de la verde campiña
era el mundo completo, cuando las noches
y los días pasaban sin fronteras ningunas,
cuando lo mismo daba dormir que despertar,
porque en sueños vivíamos una vida
y en vigilia vivíamos un sueño.
Cuando las estrellas no eran más que chispas de luz
y la luna una sandía blanca flotando en la vasta oscuridad.
Cuando el llanto sólo era agua pura del manantial de  nuestros ojos.
Cuando vivíamos como si fuéramos eternos.

Sólo nos queda la poesía

   Cuando tus ojos ciegos no ven más que un mundo incomprensible.
   Cuando tu mente  es un vacío inerte en un confuso caos.
   Cuando tu corazón no es más que un trozo de carne insensible.
   Cuando la memoria de tus sueños se pierde en el pasado.
   Cuando sin luz y sin sombras transcurren las horas que vives.
   Cuando la fe, la esperanza y el amor  ya se han apagado.
   Cuando no sientes ni gozo ni dolor, cuando nada sirve.
   Cuando vives  muerte en vida, cuando todo ya ha terminado.
   Sólo te queda la poesía.

lunes, 20 de febrero de 2017

He amado la Belleza

He amado las bellezas del mundo,
las divinas y las humanas,
y por ellas fui correspondido.
 Los fieros huracanes y las traidoras calmas.
Las auroras doradas y los ocasos violetas.
El Sol y la luna con nimbos argentinos.
Las estrellas de fulgores inmaculados.
Los cielos de leche y de carbón.
Los mares de miel y de naranja.

La Séptima del Sordo.
La mezquita de Cordoba.
El sepulcro de los Médicis.
La ciudad entera de san Francisco.
Venecia entre dos luces.
El fresco de la liberación de san Pedro.
El crucificado de Goya.
Las Cuatro Estaciones de Vivaldi.
La plaza y la catedral de Santiago de Compostela.

Las nieves derretidas en sonoras cascadas.
Mariposas negras y libélulas rojas.
Flores de higuera y frutos de albaricoque.
Dátiles, almendras, fresas y frambuesas.
Una noche en la falla de san Andrés,
sin luna y sin estrellas, frente al Pacífico.
Una bandada de águilas bajando en espiral,
como si fueran ángeles,
al caer la tarde en la honda Andalucía.

La tormenta de junio que deja la azotea
limpia y brillante en la casa de la isla.
La mujer deseada en el nido del corazón.
La mujer amada: amante, compañera y señora.
El amor cumplido.
Las cimas de las montañas con el amigo Espíritu de Águila.
Los libros de Jung y los de Ben Arabí.
El Mahabharata, el Ramayana, los Upanisahs,
la Biblia, el Corán y los Vedas.

La vida permanente en cada hálito.
La risa que brota de los corazones puros.
Sobriedad y embriaguez. Valentía y miedo.
Jardínes, bosques, selvas, páramos y estepas.
Las películas de Fellini y las de Kurosawa.
Los hombres y mujeres de todos los colores.
Las montañas, las cuevas, las simas, las calas...
Las bellezas de este mundo me han amado.






 






domingo, 19 de febrero de 2017

Una nueva política internacional para un nuevo ciclo histórico

   Un nuevo ciclo histórico acaba de iniciarse. Luego de un proceso ininterrumpido de cambios políticos, económicos, sociales y culturales que se desarrollaron con mayor intensidad a partir del fin  de la Primera  Guerra Mundial y que afectaron a prácticamente todas las naciones de la Tierra.
   Con el horizonte de una centuria, puede decirse que ha habido dos grandes tendencias políticas en este tiempo. Por un lado las dictaduras y por otro las democracias. En el plano económico la tendencia a la globalización se ha encontrado  con la tendencia a la autarquía. En lo que respecta a la sociedad, la familia extensa y numerosa ha dado paso en cada vez más países a una familia nuclear y a una cada vez mayor cantidad de personas que viven solas. Aunque ha seguido habiendo una gran diversidad de culturas en el mundo, la tendencia ha sido al predominio de una cultura materialista, competitiva, consumista y clasista.
    ¿ Qué es un ciclo histórico?¿Qué ha cambiado en el planeta Tierra para que se pueda decir que la Humanidad ha entrado en un nuevo ciclo histórico? Un ciclo histórico es el período de tiempo en el que un imperio o estado es el más poderoso de todos. Los últimos ciclo históricos correspondieron al dominio de España, Inglaterra y EEUU. Ahora entramos en el ciclo de dominio de China. Mil cuatrocientos millones de habitantes bajo un mismo gobierno autoritario con una producción económica  un treinta por ciento mayor que la de los EEUU, con una balanza exterior favorable y con una parte muy importante de la deuda internacional en sus bancos.
   China tiene un sistema cultural con una base filosófica y moral muy antigua. El espíritu de sacrificio, de orden, de trabajo y de disciplina y la presta disposición a aprender son características positivas que el sistema cultural chino ha ido transmitiendo por encima de las revoluciones, guerras y cambios políticos que se han desarrollado en su territorio. En las últimas cuatro décadas China mudó su estricta economía de estado por un tipo de economía mixta en la que el Estado dirigido por el Partido Comunista Chino cede una parte de la economía a capitalistas particulares. La Economía China ha crecido de una manera nunca vista con anterioridad. Si alguien tiene dudas no tiene más que buscar en internet las cien ciudades chinas con más habitantes. Las empresas públicas y privadas chinas, con la ayuda de técnicos extranjeros, han cambiado la fisonomía de los territorios habitados como en ningún momento anterior de su propia historia y de la Historia del Mundo. Las migraciones del campo a la ciudad que se han producido en las últimas dos décadas no tienen parangón en la historia. Centenares de millones de personas han cambiado su estatus económico y social.
   Por otra parte, el gobierno y las empresas chinas han tomado posiciones muy sólidas en decenas de países africanos y sudamericanos y están comenzando a introducirse en Europa con grandes capitales. Un tanto por ciento importantísimo del turismo de París proviene de China, y el resto de ciudades europeas importantes comienzan a ser también destinos turísticos de los chinos enriquecidos.
   China no es una democracia, es un sistema político de partido único. Es el partido el que propone al presidente y es el partido el que decide desde el gobierno, desde el parlamento y desde la judicatura. El poder está centralizado, todos los gobiernos regionales y municipales, algunos con autonomías especiales, están subordinados al poder central. Todas las organizaciones sociales, de cualquier tipo son fiscalizadas estrechamente por el Estado. La oposición no pasa de la clandestinidad.
   China ha resuelto mejor que los países occidentales el equilibrio campo-ciudad, siendo la población campesina aproximadamente la misma que la urbana. Lo que no ha resuelto ha sido el problema de la contaminación atmosférica, dada su excesiva dependencia todavía del carbón como fuente de energía. A pesar de eso, las proyecciones del gobierno hablan de que cuando se cumpla el primer cuarto del siglo, un cuarenta por ciento de la energía será limpia.
   La mayor globalización de la economía siempre ha sido del interés del país más poderoso. Cuando el país más poderoso eran los EEUU, eran los EEUU los más interesados en la mayor globalización, pero ahora que lo es China, es China la interesada en ella. Los que aducen que EEUU siguen siendo la primera potencia mundial arguyen que su armamento es al menos cinco veces superior en cantidad y calidad. Pero se equivocan porque a día de hoy una guerra de EEUU contra China es de todo punto imposible, a menos que la Humanidad se vuelva loca del todo.
   EEUU va a tratar por todos los medios de que, ya que no puede seguir siendo la primera potencia mundial, al menos no pierda más poder económico en favor de China. Que Trump trate de cambiar sus tratados internacionales  es coherente con esta nueva política. Ya que no puede ganar su competencia con China, va a hacer todo lo posible por ganarla con el resto de los países, luego de acordar con Rusia no sólo un reparto de zonas de influencia, sino también tratados de colaboración que los beneficien mutuamente y que perjudiquen a China.
   Rusia por su parte, reducida a tercera potencia mundial, no vería con malos ojos que Trump tratara por todos los medios de debilitar el poder económico y político de la CEE, que en estos momentos sería la cuarta potencia mundial. El interés de Rusia estaría en romper la CEE con el objetivo de hacer más fácil le recuperación de algo del poder perdido en las repúblicas que fueran del telón de Acero. La realidad es que este acuerdo entre EEUU y Rusia no está resultando nada fácil de lograr. Putin pide más contrapartidas por este acuerdo que las que EEUU estaba dispuesto a dar. En cualquier caso parece claro que la necesidad estratégica de ambos países se impondrá sobre sus discrepancias.
   La CEE, hasta la presente, aliada de EEUU y defensora del mismo sistema global se encuentra con que la realidad es que se ha entrado en un nuevo ciclo histórico en el que o reduce la parte de la tarta que le toca en el reparto mundial o se expone a romperse en pedazos con la consecuencia de que los países de la CEE por separado obtendrían aún menos parte de la tarta. La CEE es en estos momentos el eslabón más débil de la cadena de poder mundial. Si la CEE acepta las nuevas condiciones de los EEUU, el nacionalismo y el populismo pueden llegar a crecer aún más, y a corto-medio plazo poner fin a la CEE. Una vez abandonada la CEE por el Reino Unido, a Alemania no le queda más remedio que poner todos sus esfuerzos en mantener la Comunidad, si no quiere acabar siendo una nación de un orden inferior, como Japón, Irán o Turquía.
   La globalización, que parecía un fenómeno imparable, puede llegar a experimentar no sólo un parón en su proceso de crecimiento, sino que puede experimentar un retroceso considerable. La globalización no es un fenómeno histórico nuevo. Si nos remitimos a los últimos grandes procesos de globalización históricos, el Imperio Español y el Imperio Británico, nos daremos cuenta de que la independencia de los países con los que estos  comerciaban en unas determinadas condiciones siempre favorables a las metrópolis, supuso una decadencia más que notable tanto de España, como también del Reino Unido.
   Pero por suerte para la Humanidad la Historia puede repetirse o puede cambiar. Lo único que puede cambiar el porvenir de la Tierra es la voluntad de los humanos de no repetir los errores del pasado que terminaron sacando lo peor de los seres humanos en dos guerras mundiales no tan lejanas en el tiempo. De momento, el belicismo se ha reducido a su mínima expresión. Nunca antes, en el mundo hubo menos guerras por número de habitantes. El miedo a una guerra nuclear sobre todo y la fuerza del movimiento pacifista internacional es muy posible que sean determinantes y que la amenaza de guerra global no se materialice, pero el movimiento pacifista internacional tendrá que afinar sus argumentos y expandir sus redes y su influencia si no quiere que los belicistas convenzan a la mayoría de la población con sus argumentos. No queda aún muy lejos la invasión por los Estados Unidos y sus aliados de la CEE de Irak y de Afganistán, y sus intervenciones en Libia y Siria.
   Lo que normalmente se olvida cuando se analiza la situación internacional es el resto de los países del mundo que en su conjunto suponen hasta dos tercios de la población mundial. Con muy raras excepciones, todos estos países, en particular los de mayor población, han experimentado crecimientos económicos muy importantes. La mayoría de los países del Africa Negra han acabado adoptando además formas de gobierno cada vez más democráticas. Apenas quedan bolsas de hambre en África, aunque la salud pública es un grave problema en algunos países, que siguen teniendo índices de natalidad de hasta más de seis hijos y las expectativas de vida no pasan de los cincuenta y cinco años. Comparando la situación de los países de Africa de hoy con los de hace nada más que treinta años hay un abismo. Aunque sigue habiendo guerrilla, ni comparación con las guerras de exterminio de tribus de los años noventa del siglo pasado. En general en Africa se respira esperanza. Las drásticas medidas judiciales contra el matonismo y el robo pueden parecer excesivas para la mentalidad occidental, pero el hecho es que la delincuencia ha menguado.
   La América Latina ha experimentado también mejorías con respecto a hace treinta años. La primera y más importante la paz en Colombia. En el orden político las democracias se han impuesto a las dictaduras y en el económico casi todos los países han mejorado sus infraestructuras y han empezado a entrar en la sociedad de consumo. El mayor problema de América Latina sigue siendo la violencia. La violencia, en países como Méjico, Brasil y casi todos los centroamericanos es endémica y aunque en menor medida no se libra casi ninguno de los demás.
   La India y los países de su influencia siguen sufriendo las consecuencias de un sistema económico, social y político muy corrupto, pero se están empezando a ver cambios que parecen increíbles. De momento no es un movimiento generalizado, pero hay ya regiones y ciudades de este inmenso subcontinente que están comenzando a tomar un camino distinto y están apostando por la investigación en desarrollo sostenible. La conciencia ecológica de la población, bastante arraigada, se ha manifestado en los últimos tiempos en experiencia de multitudinarias siembras de árboles en varias zonas del país y en la decisión de la municipalidad de Nueva Delhi de erradicar totalmente los plásticos de su entorno.
   Los problemas mayores de la Humanidad de hoy en día, están en el mundo islámico. En los territorios en los que se profesa la religión de Mahoma es dónde la guerra se sigue haciendo presente. Entiéndase que no estamos culpando a la religión de la guerra. Como no podríamos culpar al cristianismo de las guerras mundiales. Lo que no quita que hoy como ayer las religiones tuvieran sus propias guerras internas. Guerras entre católicos y protestantes o entre chiítas y sunnitas. Las guerras que hoy en día siguen activas en territorios de fe islámica no lo son tanto por problemas religiosos cuanto por intereses políticos, económicos y militares de EEUU, Rusia, Irán, Turquía y Arabia Saudita entre otros. Las guerras de Irán contra Irak produjeron una gran mortandad, pero ni la invasión rusa de Afganistán en los años ochenta, ni la de EEUU en los noventa resolvieron ningún problema, al contrario, agravaron los problemas. No sabemos lo que ocurriría si los países extranjeros abandonaran la zonas ocupadas, lo que sabemos es que las invasiones han avivado las guerras antes que detenerlas.
   La Humanidad afronta problemas de todo tipo, pero ninguno tan capital como el de las guerras. China  invierte sus presupuestos militares más en calidad que en cantidad de armamentos. Es difícil enseñar conocimientos militares a los chinos que saben de centenares de guerras en su territorio. En su situación han apostado decididamente por la paz con todas las naciones. EEUU por su parte, luego de años de presupuestos militares previsibles con el nuevo presidente Trump parece haber optado por aumentarlo y por presionar a sus socios europeos para que hagan lo mismo. En 2015 el presupuesto militar de USA fue el 3,5 por ciento del PIB, el de China el 2,1 y el de Rusia, el 4,5. Arabia Saudita que es la que más gasta dedica el 10 por ciento de su presupuesto a Defensa.
   Es dificilmente entendible que en una situación como la actual en la que USA y Rusia se ponen de acuerdo para acabar la guerra de Oriente Medio y para no hacer de Ucrania de nuevo un campo de batallas, Trump pretenda que países de poca monta como Italia, España o Portugal tengan aumenten su presupuesto de Defensa, si no quieren verse desamparados en caso de agresión exterior. Trump se ofrece como policía a un precio mayor. Por momentos cualquier ser humano que piense con la cabeza y sienta con el corazón pensará y sentirá que Trump está muy equivocado, que su política internacional puede hacer mucho daño a la Humanidad.
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
   
 
 

sábado, 11 de febrero de 2017

Sequedad

Seca, el alma, como una piedra negra del desierto.
El corazón, seco, como los huesos al sol de un perro
muerto. Seca, la mente, como rosa de cementerio.
El alma, que  vivía feliz en las fuentes del sueño.
El corazón, que  anhelante de amor latía en el  pecho.
La mente, que era un fresco jardín de hermosos pensamientos.