No se puede negar la evidencia, venimos de la antropofagia.
Cuenta Garcilaso de la Vega "el Inca" en su excelsa obra "Comentarios reales de los incas", que sus ancestros los Incas, habían civilizado tribus que primero mataban a sus enemigos y se los comían, luego violaban a sus mujeres. Al cabo de nueve meses, se comían primero a las crías y luego a sus madres.
Venimos de un animal feroz tan estúpido que no encontraba otra forma de sobrevivir que comiéndose a sus congéneres.
Un animal que no ha encontrado otra forma de sobrevivir desde hace millón y medio de años de existencia no ha de ser demasiado inteligente.
Los hombre más peligrosos para los demás hombres son aquellos que se creen que ellos son buenos y los demás son malos. Se se les deja imponerse habrá más de los mismo, hombres feroces que no saben que lo son.
En lo más hondo de cada ser humano hay un animal feroz. El ser humano tiene la capacidad de cambiar su propia vida. Pero sólo si sabe que en sus entrañas puede rugir una fiera en cualquier momento, y matar.
Ser conscientes de que nuestros actos pueden dañar a otros seres humanos y tenerlo en cuenta en cada momento es un buen camino para que la fiera que cada ser humano lleva dentro transfiera su poder animal de los testículos y la vagina al corazón y a la cabeza y al alma.
sábado, 24 de octubre de 2015
martes, 20 de octubre de 2015
Poema entre apotegmas
Si quisieses aprender encontrarías maestros.
Pero no quieres aprender.
Ya te crees maesto.
La sabiduría de ayer hoy es ignorancia.
La ignorancia de ayer hoy es sabiduría.
Llueve como nunca ha llovido,
con la música singular
de un agua nueva,
sobre una tierra nueva,
en un día nuevo.
La muerte es cierta.
El instante incierto.
Muere el Tirano.
Muere el Libertador.
Todo llega.
Todo pasa.
Pero no quieres aprender.
Ya te crees maesto.
La sabiduría de ayer hoy es ignorancia.
La ignorancia de ayer hoy es sabiduría.
Llueve como nunca ha llovido,
con la música singular
de un agua nueva,
sobre una tierra nueva,
en un día nuevo.
La muerte es cierta.
El instante incierto.
Muere el Tirano.
Muere el Libertador.
Todo llega.
Todo pasa.
domingo, 18 de octubre de 2015
Más allá del más allá
Los poetas tejen velos de colores con palabras de seda.
Tras los velos se adivina la Belleza Pura.
Pero cuando se apartan los velos, todo desaparece.
No hay día igual a otro día.
Ni noche igual a otra noche.
No hay hombre igual a otro hombre.
Ni mujer igual a otra mujer.
Pero más allá de la Eternidad,
noches y días, mujeres y hombres,
son un único día y una única noche,
un único hombre y una única mujer.
Y Todo en un único Instante.
Cuídate de quedarte en ese Instante,
porque si lo haces, nunca sabrás
lo que se esconde
Tras los velos se adivina la Belleza Pura.
Pero cuando se apartan los velos, todo desaparece.
No hay día igual a otro día.
Ni noche igual a otra noche.
No hay hombre igual a otro hombre.
Ni mujer igual a otra mujer.
Pero más allá de la Eternidad,
noches y días, mujeres y hombres,
son un único día y una única noche,
un único hombre y una única mujer.
Y Todo en un único Instante.
Cuídate de quedarte en ese Instante,
porque si lo haces, nunca sabrás
lo que se esconde
tras el velo de la Unidad.
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