Sobre la gota de luz inmaterial que el alma es
se acumulan los polvos de los humanos pensamientos
y la ahogan en el humo de deseos insaciables.
Inténtalo de nuevo: insiste, persiste, resiste.
Todo aquello que en la mente aparece, desaparece.
Deja que lo impermanente se deshaga en el vacío.
Cuando te contentes con el latir de tu corazón
sentirás, en todo: Amor, Armonía y Libertad.
Blanca como la iridiscente sal quedará tu alma.
Todos tus pecados te serán perdonados, y todas
tus faltas; y todas tus debilidades olvidadas.
Cuando te contentes con el latir de tu corazón.
El miedo tornará en valor y en fe tornará la duda.
En consciencia se transformará el ruin egoismo.
La mente loca quedará muda, ciega, impalpable
sorda e insípida. Y de la nada surgirá todo.
Mundos en los que la imaginación se hace sutil.
Y acaso, una luz blanca de mármol que nunca viste.

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