jueves, 12 de septiembre de 2019

El gran fingidor

   Las oraciones de los hipócritas son más perniciosas que las blasfemias de los impíos.
   Cuando de las religiones se apoderan los hipócritas los impíos multiplican sus blasfemias.
   "Por sus obras los conoceréis". Decir el bien y obrar el mal. "Haced lo que ellos dicen, pero no hagáis lo que ellos hacen".
   Dicen lo que no piensan y hacen lo que no dicen. Su dios es el gran fingidor.
   Caen en sus propias trampas y acaban esclavos de sus mentiras. Con temor y pesar.
   Son trinitarios  del dinero, la fama y el poder. Pero el dinero les pudre el corazón, la fama les enloquece y el poder los desalma.
   Para ellos no hay más vida que la de la materia sensible. No hay nada, más allá de la muerte.
 
 
 

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