domingo, 25 de noviembre de 2018

Como nunca la vida has sentido

   ¡Es tanto el placer y es tanto el dolor de haber vivido!
   El cuidado y el abandono; la búsqueda y el encuentro.
   El deseo y la apatía; la culpa y el perdón.

   Tiempos de lluvias y tiempos de sequías.
   Tiempos de sol y tiempos de  nubes.
   Tiempos de calmas y tiempos de tormentas.

   De haber vivido entusiasmos y angustias.
   Ansiedades, tedios, odios y amores.
   Ambiciones y decepciones.

   De haber vivido miseria y opulencia.
   De haber sido siervo y señor.
   De haber gozado y de haber sufrido.

   ¡Es tanto el placer y el dolor de haber vivido!
   Que el pecho es un rescoldo de brasas y nieves.
   Por nacer humano, agradecido.

   De haber vivido lealtades y traiciones.
   De haber sido valiente, y de haber sido cobarde.
   De al cielo haber subido, y al infierno haber bajado.

   La memoria de la vida, en la carne grabada, y en el alma.
   Y en un momento sentir a la vez el mal y el bien, transfigurados.
   Y en un momento sentir como nunca la vida has sentido.
 
 
 
 

   

   

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