Es ingenuo buscar el placer.
Tan ingenuo como tratar de evitar el sufrimiento.
Imagina el humano el sufrimiento y el placer.
Nada que buscar, nada que evitar.
No puede el hombre a su destino.
Sólo puede aceptar su mandato.
Toda rebelión es inútil.
El amor es el único secreto.
La llave que abre todas las puertas.
Yo, tú, él, ella, ello.
Nosotros y nosotras.
Vosotras y vosotros.
Ellos y ellas.
El amor se manifiesta en todos los pronombres.
Si el hombre se amara a sí mismo amaría a su prójimo.
Porque todos los prójimos están en sí mismo.
domingo, 25 de septiembre de 2016
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