domingo, 25 de septiembre de 2016

La llave secreta

   Es ingenuo buscar el placer.
   Tan ingenuo como tratar de evitar el sufrimiento.
   Imagina el humano el sufrimiento y el placer.
   Nada que buscar, nada que evitar.
 
   No puede el hombre a su destino.
   Sólo puede aceptar su mandato.
   Toda rebelión es inútil.
   El amor es el único secreto.
   La llave que abre todas las puertas.

   Yo, tú, él, ella, ello.
   Nosotros y nosotras.
   Vosotras y vosotros.
   Ellos y ellas.
   El amor se manifiesta en todos los pronombres.
 
   Si el hombre se amara a sí mismo amaría a su prójimo.
   Porque todos los prójimos están en sí mismo.

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