No se puede negar la evidencia, venimos de la antropofagia.
Cuenta Garcilaso de la Vega "el Inca" en su excelsa obra "Comentarios reales de los incas", que sus ancestros los Incas, habían civilizado tribus que primero mataban a sus enemigos y se los comían, luego violaban a sus mujeres. Al cabo de nueve meses, se comían primero a las crías y luego a sus madres.
Venimos de un animal feroz tan estúpido que no encontraba otra forma de sobrevivir que comiéndose a sus congéneres.
Un animal que no ha encontrado otra forma de sobrevivir desde hace millón y medio de años de existencia no ha de ser demasiado inteligente.
Los hombre más peligrosos para los demás hombres son aquellos que se creen que ellos son buenos y los demás son malos. Se se les deja imponerse habrá más de los mismo, hombres feroces que no saben que lo son.
En lo más hondo de cada ser humano hay un animal feroz. El ser humano tiene la capacidad de cambiar su propia vida. Pero sólo si sabe que en sus entrañas puede rugir una fiera en cualquier momento, y matar.
Ser conscientes de que nuestros actos pueden dañar a otros seres humanos y tenerlo en cuenta en cada momento es un buen camino para que la fiera que cada ser humano lleva dentro transfiera su poder animal de los testículos y la vagina al corazón y a la cabeza y al alma.
sábado, 24 de octubre de 2015
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