domingo, 8 de febrero de 2015

Inocencia y Paciencia

   Parecería que la inocencia es contraria a la sabiduría. No es así, lo contrario de la inocencia es el resabio. El resabiado supone que las experiencias humanas se repiten, ignorante de que ni hay dos personas iguales ni dos situaciones idénticas. El inocente actúa sin prejuicios sobre el pasado ni aspiraciones sobre el futuro. Si le toca arar, ara con entusiasmo, y si le toca cosechar cosecha con entusiasmo. El resabiado trata de anticipar el futuro analizando el pasado, con la vista puesta en los frutos de su acción.
   El Tao afirma que favor y desgracia sorprenden por igual. Pero el Tao contiene en sí mismo el ring y el yang. En la desgracia crece el favor y en el favor crece la desgracia. El primer peldaño en la escalera interminable del conocimiento y de la felicidad, es la ecuanimidad. Cuando un ser humano ha hecho la paz en sí mismo y ha comprendido que amar a los enemigos es amarse a sí mismo, y que la paciencia es más fuerte que la ira puede decir que ha empezado a ser auténtico hombre.

No hay comentarios: