Se ven en las imágenes de la televisión como una luciérnaga en movimiento. Pero son seres humanos, con cuerpos como los nuestros, con mentes como las nuestras, con sentimientos y sueños como los nuestros. Hoy fueron doscientos, la semana pasada y la otra y la otra y la otra, otros tantos.
Jesús llama a la puerta del rico avariento y el rico avariento una vergonzosa valla alza. Y esos que detienen la esperanza humana luego en sus iglesias dicen sentir en su alma al niño Jesús.
Hoy Jesús se prepara para un nuevo asalto a la valla del egoísmo humano.
Lo absurdo de la situación es que a nadie que le preguntes le gustaría verse asaltando la valla. ¿Tan difícil es ponerse en el lugar del prójimo?
Jesús nació cuando sus padres iban a por papeles de residencia.
Luego de la valla está conseguir la residencia y encontrar trabajo en un país donde es eso lo que sobra, paro, especialmente juvenil. Y antes pasar el estrecho. Se juegan la vida y lo saben, pero todo antes que volver atrás, a la persecución política o el hambre.
Los seres humanos de los países más ricos se comportan como animales. No mean en las fronteras de sus territorios, como los felinos y los cánidos, ponen guardias. Darwinismo en estado puro.
Lo más lastimoso de todo es que todo es mentira, que aquí, como allí son territorios inhóspitos donde ser forastero es un peligro, y si se es "moro" o "negro" o "panchito" o chino, más.
¿Dónde están los humanitarios?
lunes, 15 de diciembre de 2014
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