Sócrates dijo: "Conócete a tí mismo". Más de mil años más tarde Mahoma añadió: "Quien se conoce a sí mismo conoce a su Señor". Pero, ¿qué es conocer?, ¿quién es uno mismo?, ¿y el Señor?
"Sólo sé que no sé nada" dijo Sócrates también. Mahoma añadió: "Sólo el Señor conoce".
Hay un Señor en tí mismo que sabe. Maestro de los Secretos, Logos.
domingo, 19 de febrero de 2012
sábado, 18 de febrero de 2012
Día de sudario
Día de sudario, mortecino, turbio e inane. No hay nada que pueda ser aprendido, ni nada que pueda ser olvidado. Porque nada es lo mismo ayer que hoy, hoy que mañana. El pasado, como un desván mugriento donde se amontonan en desorden viejas movidas, añasclosos pensamientos, sentimientos periclitados, sueños gastados. El futuro incierto, el presente vano.
Presume de saber el que no sabe, y el que sabe cada día sabe menos. Entropía. Nada que aprender, nada que olvidar. Nieves que se derriten, aguas que se deslizan, nubes que pasan. Sin voluntad, sin alma. Un pájaro canta su desgarradora soledad. No hay droga de la felicidad.
Tal vez, nunca se sabe, volverá el sol a deslumbrar, y alguien, que ahora llora, reirá.
Presume de saber el que no sabe, y el que sabe cada día sabe menos. Entropía. Nada que aprender, nada que olvidar. Nieves que se derriten, aguas que se deslizan, nubes que pasan. Sin voluntad, sin alma. Un pájaro canta su desgarradora soledad. No hay droga de la felicidad.
Tal vez, nunca se sabe, volverá el sol a deslumbrar, y alguien, que ahora llora, reirá.
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