martes, 14 de agosto de 2012

Revuelto de Ciencia y Religión

   El aprendiz lee "HISTORIA DEL TIEMPO" de S. Hawking con bastante atención. Los ladridos de los perros lo distraen, pero no lo descentran.
   S. Hawking trata con toda su inteligencia de introducir al lector en la Historia de la Cosmología, evitando tortuosas fórmulas y abstrusas demostraciones. Va al grano, a las preguntas que filosofías, ciencias y religiones de todo tiempo y lugar han planteado. ¿Tuvo un origen el Universo? ¿Se rige el Universo por leyes que el hombre pueda comprender?
   El espacio-tiempo es el escenario donde se manifiesta el universo. Preguntarse por el antes o el después, o por dentro o por fuera, no tiene ningún sentido. Antes de este universo, durante este universo, luego de este universo y dentro y fuera de este universo y en ningún sitio, hay otros universos con otros tiempos y otros espacios y sin tiempo y sin espacio.
   Los seres humanos con sus facultades emocionales, racionales, imaginativas e intuitivas investigan el universo en el que viven y descubren leyes que les permiten cambiar la faz de la Tierra y sus propias vidas.
   Sin el principio de incertidumbre los hombres no hubiesen podido aparecer en la Tierra, ni la Tierra en el Universo. Es el principio que convierte la unidad en diversidad y la diversidad en misterio.
   Hay otro principio de la ciencia actual, llamado de la entropía, según el cual cualquier sistema en cualquier espacio-tiempo, tiende al desorden, que no es válido si no lo asociamos con el principio de la sinergia, del que no es más que un derivado, como también lo es en principio de la armonía, por el que cualquier sistema en cualquier espacio-tiempo tiende al orden.
   Si todos los sucesos del Universo son conducidos inexorablemente a un cada vez mayor desorden, ¿por qué ese desorden no se manifiesta en sucesos caóticos más que en sucesos armónicos?
   Si al hombre no le queda otra que multiplicar el desorden del Universo, haga lo que haga, ¿qué libertad le queda?

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