El aprendiz, que puede ser cualquiera, a pesar de sus lecturas sobre ciencias y religiones, sigue metido en su capullo de seda.
El miedo a la muerte, a la decadencia física y mental, al desamparo, a la infamia, al dolor del cuerpo y a la tristeza del alma, a desaparecer en la nada, a no dar buenos frutos...
No puede evitar temer, dudar, sufrir...
Lee un libro sobre el budismo y se da cuenta de que la "Historia del Tiempo" y el "Sutra del Loto", con distintas metáforas e imágenes dicen lo mismo. ¿Qué diferencia hay entre eones y años luz? ¿No son acaso la Física y la Poesía sendas hacía el Conocimiento?
El budismo es una religión que ha devenido muy compleja, pero su concepción del mundo y del hombre es muy simple. Para el budismo nada tiene una existencia, vivencia o esencia separada del Todo.
La enfermedad, la vejez y la muerte, sufrimiento continuo; entropía, desorganización, desorden, caos.
Pero no es esa la única ley. Como dice Chopra hay cuerpos sin edad y mentes sin tiempo.
Se puede pensar que no somos más que fatales efectos genéticos y se puede pensar que la voluntad del hombre hace con la genética lo mismo que el alfarero con el barro o el escultor con el mármol.
¿No es mejor acaso, con los budistas, creer que hay un camino para el amejoramiento, que se basa en la ética, la meditación y la sabiduría, que creer con los genetistas, que el hombre el bueno o malo de nacimiento y no se puede cambiar nada?
¿Esclavo de su pasado o Señor de su futuro?
lunes, 27 de agosto de 2012
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