Cuando te toca pasar por el lado oscuro de la vida pides misericordia, cuando los miedos en tu mente se alzan como proteícas sombras negras, pides luz.
Has atravesado muros de espinas y campos de alfileres; ciclones y huracanes; hastíos, aburrimientos, desasosiegos y culpas.
Vivir de apariencias es como vivir de sombras. ¿Quién eres tú para considerarte con más derechos que tu prójimo? ¿Crees acaso que por tener una mente brillante, un bello y atlético cuerpo o una voz agradable eres superior?
Tanto vale el artista como el carbonero, el rey como el esclavo.
Vales menos si crees que vales más.
¡Qué poco vales político mendaz, banquero usurero, militar traidor!
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