La idea de infierno, como lugar de eterno castigo es común a judaísmo, cristianismo e islamismo, y con toda seguridad un asunto trascendente. ¿Cómo creer en un Dios que condena al castigo eterno por culpas limitadas en el tiempo? Si parece cruel el "ojo por ojo y diente por diente", ¿ qué no ha de parecer la eternidad por un momento?
Por más que se intente, la idea de Dios es imposible de eliminar. Puede ser el vacío taoista o budista, la Trimurti hinduista, el Yavé judío, el Alá musulmán, el Dios cristiano, el Manitú...
El agnosticismo juega al escondite con Dios, pero al final se descubre que a su Dios llama Ciencia.
Judíos, cristianos y musulmanes idearon un Dios castigador eterno, que inspira más miedo que amor.
Puede que Dios no sea más que aquello que la consciencia humana ignora, en su apertura a realidades más felices.
miércoles, 6 de junio de 2012
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