Los seres humanos pueden descender a las simas del salvajismo étnico, religioso o ideológico y ascender a las cumbres del humanismo universalista, en el que todas las razas son tenidas por iguales en derechos, todas las religiones buscan la salud, la paz y la armonía y todas las ideas son enjuiciadas en aras de una verdad integradora.
Los seres humanos tienen los piés en el barro y la cabeza en el sol. El equilibrio entre el componente físico y el componente anímico, entre movimientos, sentimientos, pensamientos y sueños es su felicidad.
La inconsciencia y el egoísmo paren la mentira. La mentira en incestuosa relación con el egoismo es la madre de todos los vicios.
miércoles, 29 de junio de 2011
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario