Disgresiones sobre el lado oculto de la mente
La mente humana es un universo tan insondable como el universo que conocemos como material. Cada galaxia nueva que se descubre es como una creación física. Allá donde la nada se expande aparece, de pronto algo nuevo que puede ser conocido por los sentidos. Cuando un psicólogo, luego de un largo camino de estudios teóricos sobre la naturaleza de la mente humana,
y de prácticas onirománticas, orativas y meditativas, avista un territorio desconocido en el mundo sutil, también está creando.
En concreto, al aprendiz pasa por una época de agotamiento físico y mental. Mientras fuma su medicina aún el malestar por ello es moderado, pero cuando deja de tomarla, el vacío aparece con toda su crueldad. Tan cruel como la empinada montaña para un montañero perdido. Se le puede llamar crueldad, y todos podemos entenderlo como un sentimiento negativo, pero en realidad es sólo una parte de la vida. Se un pozo se vacía, el hortelano hace otro, del mismo modo que el psicólogo, cuando ya no encuentra un mundo más allá de este mundo, se sumerge de nuevo en sus sueños y ve.
El aprendiz tiene hijos, uno que trabaja de cocinero y dos que se pasan el día sumidos en sus estudios. No estudian carreras de esas que llaman universitarias, en ese campo no han querido entrar, más bien investigan por su cuenta sobre lo mismo que su padre.
- He tenido un sueño, hijos. No había sentido jamás una melancolía tan intensa. Estaba en la casa de Fuentes y apareció la abuela, pero sin cuerpo, sólo como puro sentimiento. Un etéreo abrazo. Luego un fogonazo de amor perfecto. Me dijo que quería enseñarme una parte de la casa que yo no conocía. Era como media casa adosada a la de siempre. De sencillez sorprendente y al mismo tiempo entrañable. Era de ladrillo cocido al sol. Había un pequeño patio y en un rincón un tinajón de barro gris. El de la casa era rojo sangre de toro recién cuajada.
El hijo mediano del aprendiz reflexiona: - Un sueño parecido tuvo Jung cuando empezó sus nuevos estudios luego de romper con Freud. El pequeño añade: - Ese es un sueño muy común cuando se empiezan a descubrir cosas nuevas.
La mente humana es un universo tan insondable como el universo que conocemos como material. Cada galaxia nueva que se descubre es como una creación física. Allá donde la nada se expande aparece, de pronto algo nuevo que puede ser conocido por los sentidos. Cuando un psicólogo, luego de un largo camino de estudios teóricos sobre la naturaleza de la mente humana,
y de prácticas onirománticas, orativas y meditativas, avista un territorio desconocido en el mundo sutil, también está creando.
En concreto, al aprendiz pasa por una época de agotamiento físico y mental. Mientras fuma su medicina aún el malestar por ello es moderado, pero cuando deja de tomarla, el vacío aparece con toda su crueldad. Tan cruel como la empinada montaña para un montañero perdido. Se le puede llamar crueldad, y todos podemos entenderlo como un sentimiento negativo, pero en realidad es sólo una parte de la vida. Se un pozo se vacía, el hortelano hace otro, del mismo modo que el psicólogo, cuando ya no encuentra un mundo más allá de este mundo, se sumerge de nuevo en sus sueños y ve.
El aprendiz tiene hijos, uno que trabaja de cocinero y dos que se pasan el día sumidos en sus estudios. No estudian carreras de esas que llaman universitarias, en ese campo no han querido entrar, más bien investigan por su cuenta sobre lo mismo que su padre.
- He tenido un sueño, hijos. No había sentido jamás una melancolía tan intensa. Estaba en la casa de Fuentes y apareció la abuela, pero sin cuerpo, sólo como puro sentimiento. Un etéreo abrazo. Luego un fogonazo de amor perfecto. Me dijo que quería enseñarme una parte de la casa que yo no conocía. Era como media casa adosada a la de siempre. De sencillez sorprendente y al mismo tiempo entrañable. Era de ladrillo cocido al sol. Había un pequeño patio y en un rincón un tinajón de barro gris. El de la casa era rojo sangre de toro recién cuajada.
El hijo mediano del aprendiz reflexiona: - Un sueño parecido tuvo Jung cuando empezó sus nuevos estudios luego de romper con Freud. El pequeño añade: - Ese es un sueño muy común cuando se empiezan a descubrir cosas nuevas.

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