lunes, 13 de junio de 2011

Días exangües

Hay más nubes que claros en el cielo y a lo lejos se escuchan los truenos de una tormenta. Hacia el norte el cielo es gris plomizo. el sol entra un momento en la terraza y se perciben luces y sombras. En general el tiempo es sombrío.
Se acaba el curso dejando una sensación de miedo al vacío, de miedo a un sistema que usa como chivos expiatorios de sus culpas a los más débiles.
La luz del sol vuelve a caer a plan sobre la terraza y el cielo se ha vuelto aún más oscuro. Cientos de golondrinas van y vienen, sobre los tejados, quebrando el silencio con sus agudas notas. Sensación de bochorno.
Los indignados se repliegan muy cansados, sorprendidos de su éxito y algo perplejos. Nunca se sabe lo que puede pasar, un movimiento tan joven, recién nacido podría decirse que a pesar de las apariencias es aún sumamente débil. Tan débil que hasta Rubalcaba parece querer apadrinarlo.
El aprendiz se siente exangüe.

No hay comentarios: