El aprendiz hace una vida sencilla y en gran parte solitaria. No está bien de los nervios, pero sigue trabajando hasta la extenuación.
Su terapia más saludable es la meditación. Trabajar con doscientos cincuenta niños y niñas de entre siete y doce años no es sencillo. como se suele decir cada uno de su madre y de su padre.
¿Pero qué puede enseñar alguien que apenas se ve a sí mismo como un aprendiz?
Los niños y las niñas reflejan la ética y la moral de la sociedad adulta, y hay días en los que el aprendiz se siente muy decepcionado.
No juegan por el simple gusto de jugar, juegan sólo para ganar. No estudian por el simple gusto de aprender, estudian sólo para sacar buenas notas. Ignoran a los débiles, a los pobres, a los diferentes... y envidian a los "ganadores" y a los "excelentes".
La ética y la moral implicita es la del darwinismo. Todo vale con tal de descollar sobre los demás.
jueves, 16 de junio de 2011
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