Madrid. Ocho de la mañana. Autovía hacia el sur. La luz se exparce sobre la Mancha despertando los colores de la tierra. Es comarca que hoy en día se cruza a toda velocidad, casi sin mirarla, con el prejuicio de que es monótona. si los viajeros fuesen más despacio se darían cuenta de su diversidad.
Despeñaperros es paso que antes deslumbraba a los viajeros con la aparición de sus moles rocosas cubiertas de ese liquen amarillo que tan raro es de ver en la península. Los viajeros se alejan del valle del Guadalquivir y se adentran en un mar de olivos. Jaén es una ciudad vieja bajo un castillo viejo. Olvidada ciudad de paso. su catedral barroca es perfecta en su estilo. Rotunda, apesar de la cortedad de sus naves. Columnas singulares, sólidas y hermosas. Sus tesoros no son muchos, un pequeño cuadro de Valdez Leal y un retablo renacentista son los más memorable. Tascas abiertas y restaurantes cerrados.
Los viajeros paran en Alcaudete en una casita rural al pie de una iglesia y de un castillo, desde cuyo emplazamiento se domina un olivar que se extiende por kilómetros. Alcaudete es un pueblo que se enrosca alrededor de una colina baja protegida por colinas más altas. El castillo y la iglesia tienen un buen rato que mirar. Desde la época del califato en que empezaron a construirse hasta el siglo XIX en el que la demolición se aceleró, vestigios de muchos tiempos.
Alcalá la Real es un pueblo al pie de un castillo fortaleza que tuviera funciones militares y religiosas. a medio reconstruir, desde fuera se puede atisbar su gran belleza.
Hacia Guadix se pasa por Pinos Puente, Albolote y Atarfe, y luego se rodea Sierra Nevada en dirección este. El paisaje de cárcavas que se ofrece poco antes de llegar al pueblo sede de la diócesis más antigua de la península Ibérica, atraen la mirada de los viajeros.
Guadix es una ciudad alrededor de una catedral, con restos de murallas almohades y una sorprendente plaza renacentista.
Los viajeros toman en dirección sur en busca de la Calahorra, con su castillo de ensueño que se guarda las espaldas con toda la Sierra Nevada. Una mirada a la misteriosa comarca del Sened, con sus minas de hierro: Alquife, Aldeire, Ferreira, Jérez...
Al frente Sierra nevada, con sus neveros del norte bajando delas altas cumbres: El Picón, la Alcazaba, el Muerto, los Lobos... El viajero recuerda los tiempos en los que se alzó hasta las cimas de estas cumbres y disfrutó de sus lagunas y neveros en pleno verano.
martes, 7 de septiembre de 2010
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