jueves, 22 de julio de 2010

El sanador

El sanador vive en un pueblo a unos treinta kilómetros del suyo, como no tiene coche va en tren. Ensimismado, encogido, asustado, apenas un cuerpo y una mente con el piloto automático. Toma un diario, se sienta y se pone a hacer un sudoku fácil. Nada, pone algunos números y se da cuenta de que se ha equivocado. No mira a nadie, de mala gana echa un vistazo por la ventanilla y ve casas y campos que no le hacen sentir nada. Rumiando su malestar se baja del vagón y luego de situarse un momento, se pone a andar cansinamente por una calle larga hasta una plaza, luego gira a la derecha y encuentra la casa del sanador.
Es una casa humilde. Llama. Desde la ventana del primer piso una mujer le dice que su marido aún no ha llegado de la huerta, pero que suba y lo espere arriba. El deprimido se sienta, nervioso, a esperar, en una silla. Además de la mujer del sanador hay otras personas, pero apenas las mira, ansioso porque llegue el sanador. Cuando por fin llega, da las buenas tardes y dice que pase a una paciente. El tiempo se le hace eterno, pero al fin le llega el turno.
El sanador es un viejo fibroso y moreno, sin apariencia de ningún tipo. Se saludan en un estrecho pasillo y entran en una pequeña habitación con un par de sillas de respaldo recto y una camilla estrecha.
- Todo me cansa, nada me estimula, no veo salida.
- Yo no curo. Cura quien cura, pero yo he visto tardar a alguien cinco minutos en subir las escaleras y he visto como han sanado. Lo tuyo no es gran cosa, aunque llevará su tiempo. Tú vas a tener que decirme en casa sesión como te encuentras, de verdad, si no notas mejoría ninguna me lo dices, si notas un poco también.
- ¿Qué me pasa?
- Te pasa que la energía no fluye en ti. Siéntate. No cruces las piernas ni los brazos.

1 comentario:

El Tranvia dijo...

¡Hola Paco! Te resultara extraño recibir este mensaje a través del blog, después de muchos años consigo localizarte. Soy Juanky (Juan Carlos Vico), estuvimos juntos en Vallecas y en Ventas preparando la revolución que nunca llegó. Me encantaría tener noticias tuyas, las últimas que tuve eran desde Mallorca, vivías en Manacor. Si quieres ponerte en contacto conmigo mi email es jc.vico@igme.es. Sería genial pues siempre te tuve en mucha estima. Un fuerte abrazo.
El Juanky