jueves, 22 de julio de 2010

Apuntando al Hombre Universal

El Hombre Universal es tan material como espiritual, tan inmanente como trascendente. No niega la materia que captan los sentidos, ni niega el espíritu que capta la intuición. No es Hombre Universal aquel que niega lo trascendente para afirmar en exclusiva lo inmanente, ni tampoco el que afirmando lo trascendente niega lo inmanente. Ni materialista, ni espiritualista. Integrador.

Uno de los polos del Universo es el cambio y el otro la permanencia. El Hombre Universal, como el Tao, conjuga en Armonía.

El Hombre Universal y la Hembra del Mundo son la misma carne y el mismo espíritu.



El aspirante a aprendiz hace poco tiempo que se convirtió en aprendiz, al menos es lo que intuye, aunque si lo piensa siquiera un momento, se da cuenta de que no se lo merece, porque sigue siendo dominado por sus pasiones. Una cosa es lo que intuye y otra lo que él es realmente, si acaso aprendiz retrasado, cerdito de la última teta. Para nada un Hombre Universal.

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