domingo, 12 de julio de 2009

Trata el que aspira al aprendizaje de encontrar un logos que le inspire, pero no encuentra más que frases insignificantes o incomprensibles.
Ha sido elevado alguna vez al estado en el que se comprende sin palabras, pero sus sentidos espirituales están tan poco desarrollados que no ha logrado mantenerse en él.
Todos los maestros han advertido contra el deseo de pedir signos. Los que piden signos no creen.
La iluminación en una hora dice Wilber que se logra con el método de alguien que no recuerdo. Pensaba el aspirante que se conseguía en un instante.
Lo difícil no es sentirse iluminado un instante, lo sobreheroico es sentir permanente la iluminación.

Busca el estado de la satisfacción permanente, lo que los sufíes llaman el estado del alma satisfecha, pero aún no está preparado.

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